Barcelona Sagrera Alta Velocidad sale al mercado para vender suelo. La sociedad pública creada para la implantación de la alta velocidad en la Ciudad Condal ha sacado a subasta un suelo junto al Centro Comercial La Maquinista, el más grande de toda Cataluña, con más de 250.000 metros cuadrados de tiendas y restaurantes. La empresa que vende la parcela residencial y comercial está participada en un 25% por el Ayuntamiento de Barcelona, en un 25% por la Generalitat de Cataluña y en un 50% por tres sociedades dependientes del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA): Adif, Adif Alta Velocidad y Renfe Operadora.

El solar está calificado como residencial y comercial. Según se estipula en el dosier de venta, la parcela abarca una superficie de 1.440 metros cuadrados, en los que se deberán destinar 7.740 metros cuadrados a 96 viviendas libres y 1.092 metros a locales comerciales en planta baja. La finca se encuentra está ubicada en el barrio de Sant Andreu, en la zona noroeste de Barcelona, a 400 metros del centro comercial antes mencionado y a menos de 500 metros de la estación de Metro y Rodalies.

Este suelo está en el desarrollo urbanístico de Sagrera, "la transformación urbana más importante y de mayor alcance de la ciudad", según el Ayuntamiento de Barcelona. Este proyecto contempla la construcción de un intercambiador modal de transporte interurbano, alrededor de la que se instalará una futura población residente de hasta 30.000 habitantes y se crearán más de 30.000 nuevos puestos de trabajo. Una vez esté implementado al completo, conectará los barrios de Sant Martí y Sant Andreu, históricamente separados por las vías; además de disponer de 78.500 metros cuadrados de superficie cubierta para hoteles y 370.000 metros cuadrados de nuevas oficinas y actividad comercial.

Las cifras de la operación

Los propietarios han puesto un precio mínimo de salida de 9,47 millones de euros por el suelo, IVA no incluido. Además, el futuro inversor que se la adjudique deberá pagar 3,08 millones más IVA, en concepto de cargas por el proceso de urbanización. Esto hace que, si se vende por el mínimo, la transacción se eleva hasta los 14,5 millones, a los que habría que añadir los costes de obra. Suponiendo que estos sean de 1.600 o 1.700 euros por metro cuadrado, conllevará una inversión superior a 15 millones. Con ambos parámetros, el comprador destinará un mínimo de 30 millones o más a la promoción de los futuros pisos.

Los interesados podrán enviar su oferta hasta el próximo 10 de febrero a mediodía, según especifica el Portal de Transparencia de la Generalitat. Esta Administración exigirá una fianza de cerca de 300.000 euros para participar en la puja, del 3% sobre el importe de la licitación.

El precio de la obra nueva en el barrio barcelonés de Sant Andreu es de 4.400 euros por metro cuadrado, un 30% mayor al de la vivienda de segunda mano; según la plataforma de datos inmobiliarios Brainsre. Esto quiere decir que un piso a estrenar de 80 metros cuadrados cuesta alrededor de 350.000 euros, frente a los 240.000 que costaba a finales de 2015. El futuro valor de las viviendas ya construidas superaría los 34 millones de euros, además de los cerca de dos millones que valdrían los locales comerciales.

Mercado de la vivienda en Barcelona

Durante 2022, el precio de la vivienda en Barcelona cayó durante 2022 un 0,5%, encadenando dos ejercicios seguidos con ligeras correcciones, cerrando en 4.306 euros por metro cuadrado. Según el último informe del portal inmobiliario Fotocasa, "el precio cae en seis distritos de la ciudad condal" y "vuelven los descensos del año 2013 con fuerza, llegando a contabilizarse seis distritos con datos negativos en 2020 también". A pesar de la caída, cada barrio ha tenido un comportamiento diferente. Las variaciones negativas anuales van desde el 3,4% de Sants-Montjuic al 1,2% de Ciutat Vella; mientras en Nou Barris y en Gràcia ha subido un 7,5% y un 1,8%, respectivamente.

La Ciudad Condal alcanzó su precio máximo en diciembre de 2007, en 5.378 euros por metro cuadrado, por lo que se sitúa un 20% por debajo. Desde los mínimos de enero de 2014, los pisos se han revalorizado un 61% en los últimos nueve años.