Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Productos malagueños

Aceituna aloreña de Málaga, la primera aceituna de mesa con DOP

La excelente calidad del producto, la diferenciación frente a otras variedades, la tradicionalidad del proceso y su alta vinculación con su zona de producción, claves en la designación

La aceituna aloreña de Málaga es la primera aceituna de mesa en conseguir la DOP

La aceituna aloreña de Málaga es la primera aceituna de mesa en conseguir la DOP / l.o.

Málaga

La Aceituna Aloreña de Málaga es la primera aceituna de mesa en España en obtener el sello de Denominación de Origen Protegida (DOP). Esto se debe, entre otras cuestiones, a la excelente calidad del producto, a la diferenciación frente a otras variedades, a la tradicionalidad del proceso y a su alta vinculación con su zona de producción.

Siglos de tradición atesoran la elaboración de la aceituna Aloreña de Málaga. Cada año, la campaña se inicia en el mes septiembre, y finaliza a mediados de octubre o principios de noviembre. La recolección se realiza de forma manual mediante la técnica de «ordeño», lo que también permite seleccionar las aceitunas de mayor calibre y mejor calidad. Posteriormente, en las industrias, son partidas y conservadas en salmuera (agua y sal). La denominación de origen establece tres estilos de elaboración: Verdes Frescas, que se conservan en cámaras frigoríficas durante un tiempo mínimo de tres días; Tradicionales, que se conservan a temperatura ambiente durante un período mínimo de veinte días; y Curadas, que se conservan también con ácido acético y durante un periodo mínimo de tres meses. Estas diferencias en la conservación de las aceitunas Aloreñas de Málaga, originarán diferentes grados de maduración entre ellas, algo que será notable en el grado de amargor, color, olor, aroma y sabor.

Tras este proceso, totalmente natural y artesanal, son aliñadas con ajo, tomillo, pimiento e hinojo, típicos de la zona de producción que le dan un característico aroma y sabor.

Explotaciones familiares

En cuanto a la zona de producción, destaca que, la mayoría de los olivares son pequeñas explotaciones familiares, lo que permite un cercano y elevado cuidado en la producción de las aceitunas, facilitando, a su vez, el control de la trazabilidad, que continúa en las industrias con DOP.

Aunque se trata de una elaboración tradicional, su proceso de producción está adaptado a las normativas higiénico sanitarias actuales, pudiendo así, garantizar la seguridad alimentaria del producto.

El Consejo Regulador de esta Denominación de Origen certifica el producto según su proceso de producción, transformación y envasado en base a la norma UNE-EN ISO/IEC 17065 y el Reglamento de esta DOP. Garantizándose así la calidad y autenticidad de esta aceituna, vinculadas estrechamente a su origen de producción, las cuales, se pueden verificar a través del sello de la Denominación de Origen que se puede encontrar en los envases de los puntos de venta.

En cuanto a su composición nutricional, dado su escaso contenido en oleuropeína (polifenol), componente antioxidante detectado en boca como sabor amargo, estas aceitunas no necesitan tratamiento con sosa cáustica, de ahí que se endulcen únicamente con salmuera, lo que permite conservar la textura fibrosa del fruto fresco y una alta proporción de nutrientes y fibra, destacando la alta proporción de ácidos grasos insaturados, con efectos cardioprotectores e hipotensores, una elevada concentración de fitoesteroles, que ayudan a reducir el colesterol, así como poseen todos los aminoácidos esenciales, necesarios para el correcto desarrollo de diversas funciones del organismo humano (y que no pueden ser sintetizados por el mismo). De igual forma, poseen una alta variedad de vitaminas (A, B6, C y E) y minerales (Fe, Mn, Zn, K, Ca, Na).

Tracking Pixel Contents