Ya es una imagen muy habitual ver por la calle a la gente sin mascarilla. Sin embargo, no encontramos la misma fotografía en los patios de las escuelas. Los niños y niñas mayores de 6 años han tenido que llevar la mascarilla en todo momento en los recreos y las actividades al aire libre.

No ha sido hasta ahora que algunas comunidades han propuesto la retirada de mascarillas en las escuelas en el momento del patio. Así, el Consell de La Comunidad Valenciana anunciaba el estudio de esta medida el pasado 18 de octubre, y otras comunidades como Aragón, Asturias, Extremadura y la Región de Murcia también tienen intención de incorporarla, aunque todavía en ninguna de ellas se ha llevado a efecto. En la Comunidad de Madrid, desde el día 25 de octubre, la mascarilla deja de ser obligatoria en los patios de los colegios y en las zonas al aire libre siempre siempre y cuando los centros escolares puedan garantizar la distancia interpersonal de metro y medio.

Quique Bassat, epidemiólogo y pediatra, ve que es positivo que los niños se puedan quitar la mascarilla al aire libre en las escuelas y cree que tiene “toda la lógica” proponerlo ahora con una situación epidemiológica buena, pero no antes.

“Los niños se tocan y juegan todo el rato, por lo que entiendo por qué no se ha propuesto quitar la mascarilla en los recreos todavía. Lo que no tiene sentido es que haya una recomendación para adultos en exteriores y otra para niños y que no converjan perfectamente. Por eso, es hora de empezar a plantearlo”, explica Bassat.

¿Cuándo se eliminarán las mascarillas en los interiores de las escuelas?

Aunque la retirada de la mascarilla en los recreos parece que seguirá adelante, su retirada en las aulas para los mayores de 6 años no se plantea a corto plazo. Para que esta situación se pueda dar, la incidencia tendría que ser más baja de la actual, que oscila estos días en 43 casos por cada 100.000 habitantes. “Cuando estemos en una situación epidemiológica suficientemente buena para quitar las mascarillas, con incidencias nacionales por debajo de 25 o de 10 casos, una incidencia realmente baja, se podrá plantear que los niños se quiten la mascarilla en las escuelas”, afirma Bassat.

El Conseller de Salud de Cataluña, Josep Maria Argimon, anunciaba hace unos días que los niños en las escuelas serían el primer grupo de población en quitarse la mascarilla en interiores. “Entre quitarse la mascarilla en un teatro o en clase, primero será la clase”, contaba el Conseller.

Argimon aludía esta decisión a que no ve que sea muy “pedagógico” dar clase con ella puesta. Bassat está de acuerdo con estas declaraciones, sobre todo por motivos de salud. “Los niños son la población de menos riesgo, si vas a tener que probar qué ocurre en interiores sin mascarilla, es mejor empezar en grupos de menos riesgo que en casos más potencialmente graves”.

En los meses pasados de la pandemia, las escuelas han servido como modelo en el que fijarse para saber cómo circulaba el virus cuando se tomaban las medidas adecuadas, como la distancia de seguridad, mascarilla y ventilación, y otras más específicas para las escuelas, como bajar las ratios y hacer grupos burbuja. Por estos motivos, las escuelas podrían ser los primeros lugares en los que se eliminarían las mascarillas. “Si después de 1 mes de niños sin mascarilla en interiores no ha habido repuntes, no ha habido aumento de casos y si los índices de incidencia siguen bajando en todo el país, es el momento para decir, avanzamos hacia retirada de mascarillas en todas partes”, explica el epidemiólogo.

El sistema inmune de los niños está preparado a pesar del uso de las mascarillas

Las mascarillas para los mayores de 6 años llevan acompañando a los niños casi año y medio. Estas mascarillas protegen de virus y otros patógenos, por lo que no están expuestos a muchas enfermedades que se transmiten por el aire. A pesar de su uso, el sistema inmune de los niños ha seguido estando activo y preparado para combatir infecciones y otros virus.

Bassat indica que no ve posible que por la mascarilla el sistema inmune de los niños no se haya desarrollado, porque los menores de 6 años no han tenido que llevarla y han estado expuestos a todo tipo de patógenos. "Esto podría pasar en los menores de un año si llevaran la mascarilla y nunca hubieran vivido en el tiempo prepandemia, pero sí que estuvieron expuestos a patógenos", aclara.

Vacunación de niños menores de 12 años

Los niños menores de 12 años son el único grupo que no tiene aprobado su vacunación contra la Covid-19. La farmacéutica Pfizer ya autorizó su uso en niños y la Agencia del Medicamento Europea (EMA) ya está estudiando su aprobación, que está prevista para diciembre de este año.

Con la vacunación de los niños y niñas se abarcaría en España todos los grupos de población, pero como apunta Bassat, este hecho “no va a contribuir en gran medida al final de la pandemia" porque "ya estamos en una situación bastante cercana, no a la inmunidad de grupo, porque no llegaremos nunca, pero a que la gran masa de los vacunados protejan de alguna manera a los no vacunados”.

Asimismo, Bassat cree que cuando se apruebe la vacuna en los menores de 12, no va a haber una “recomendación a nivel nacional" para vacunarse ocurrió con los adultos y adolescentes. Son varios los motivos por los que no cree esto. Por una parte, porque "se ha comprobado que incluso sin estar vacunados, no ha habido un repunte importantísimo entre los niños menores de 12 años", y es que cuando tuvieron una incidencia muy alta, el epidemiólogo señala que "fue bajando en paralelo con los otros grupos de edad a pesar de no estar vacunados”. Por otra parte, Bassat apunta que el contagio en niños, en la mayoría de casos, no provoca una enfermedad importante y que, además, no "transmiten muy bien el virus como sí ocurre con otras enfermedades como la gripe".

Al contrario que algunas vacunas obligatorias, el epidemiólogo no cree que ni ahora ni en un futuro forme parte del plan de vacunación obligatorio para niños y niñas.