Que te llamen por tu nombre y te asesoren según tus gustos son algunas de las claves del éxito del comercio tradicional. Las restricciones de movilidad y el teletrabajo han devuelto a los barrios una vida perdida y a un público joven que busca calidad cerca de casa. Pero más allá de lo que se pueda pensar, muchos de estos establecimientos llevan años adaptándose a las tendencias gastronómicas y a un perfil de comprador gourmet. La pandemia sólo ha puesto en valor algunas joyas escondidas en los barrios.

Francisco Murillo es del barrio de toda la vida y también con local propio en la calle de Cristo de la Epidemia. Charcutería París es un buen ejemplo de cómo encontrar un hueco de calidad en su zona. «Rompimos el matrimonio de carnicería y charcutería para que por separado pudieran crecer más y evitar contaminaciones cruzadas», explica. Y les salió bien. En la charcutería de Cristo de la Epidemia tienen 600 referencias y junto a su socia, Lourdes Heredia, cuenta, además, con una carnicería en la misma calle, otra charcutería en el barrio de Cruz de Humilladero y una nave para potenciar la venta online, disparada desde el confinamiento. En charcutería abarcan desde bases de mortadelas a ‘alta charcutería’ de productos naturales y sin alérgenos, que junto a los ibéricos como Cinco Jotas o Joselito atienden a su cliente selecto. También disponen de marca propia: ‘Isabel’. Muy vendida por su calidad y precio. Además, elaboran a diario frescos como chorizos, albóndigas o flamenquines, todo apto para celíacos y certificado por el Ayuntamiento. En la carnicería hay tesoros como carnes maduradas, cerdo de castaña certificado, sashi o wagyu japonés.

Lourdes Heredia, en la charcutería París.

La Dispensa Italiana, en el Soho, Tomás Heredia, está regentada por Stella Rigoldi y Fabrizio Romancini y desde 2017 han traído productos locales italianos de alta calidad. Vinos, salsas, quesos, embutidos o panes como el carasau. Además, trabajan con un obrador de Bolonia que les hacen recetas exclusivas de pastas rellenas que se pueden comprar para cocinarlas en casa o comerlas en el local. Elaboran recetas a diario sólo con los ingredientes que venden. Así, buscan dar ideas a su clientela. Entre sus productos top, las lasañas que ellos mismos hacen a la boloñesa; de setas con queso; calabaza y pancetta; burrata o queso y jamón ahumados. Sus auténticas bases de pizzas napolitanas de harinas de trigo, arroz y soja son muy demandadas por quedar crujientes por fuera y esponjosas por dentro. Además, realizan repartos en la capital y tienen tienda virtual.

Vinomar cuenta con 700 referencias de vinos y productos gourmet. EL DELANTAL

Vinomar cuenta con 700 referencias de vinos y productos gourmet. EL DELANTAL

En Vinomar llevan 22 años vendiendo vinos desde la calle Brújula, en Nueva Málaga. Lorena Muñoz asesora a sus clientes para escoger entre las 700 referencias que atesora. Se diferencian en que están especializados en vinos excedentes de producción, madurados en barricas, de las mejores zonas vinícolas del país que ofrecen a una buena relación calidad precio. Venden en local y en la web vinosinetiqueta.com. Por supuesto, ponen especial atención a vinos de Málaga y Sierras de Málaga y a otras denominaciones de origen nacionales. A los tintos, blancos, rosados, dulces; espumosos; finos y sidras, se les unen licores premium y productos como mermeladas para maridar; quesos selectos; aceites; cafés y chocolates gourmet; miel; vinagre o kombucha.