La apertura de nuevos proyectos siempre es una buena noticia y más, en plena pandemia mundial. Hay un tejido empresarial que quiere y necesita seguir adelante con nuevos establecimientos. Sin embargo, las reaperturas de emblemáticos restaurantes también hay que celebrarlas. La nueva normalidad ha traído consigo que tengamos que escribir cuando un local vuelve a su actividad tras meses de agónico cese obligado.

El 11 de mayo es la fecha que Lydia Nieto, una de las socias de Brunchit, se ha fijado para abrir el nuevo local de 300 metros en una de las calles más típicas de Málaga, Alcazabilla, cerca del Teatro Romano y frente a la plaza de la Merced. En la planta a pie de calle han diseñado una cocina vista donde servirán la carta que ya ofrecen en los locales de calle Alóndiga, Carretería y Marbella, pero introduciendo las pizzas con harinas especiales más saludables como sarraceno o con carbón activo y alternativas de bases veganas. Esta idea va en consonancia con una carta que ya es un 70% vegetariana-vegana, según indica la dirección del local.

Se va a incorporar una ‘mesa social’, concepto muy europeo de compartir espacio común que ya tuvieron en Carretería y que rescatan para este local. Dicha mesa contará con ipads para poder compartir mientras comes. Sin embargo, lo más innovador estará en la planta inferior. El diseño ha integrado la protección con un cristal de un trozo de muralla y, en torno a él, se creará una zona de relax. «Habrá servicio pero en sofá, sitios cómodos, mesas bajas, también haremos yoga; relajación yoga-brunch y tatuajes. Será una sala polivalente donde poder trabajar, comer y relajarte mientras ves una exposición o tiendas efímeras», relata Nieto. Además, esperan poder tener un mercadillo gourmet con presentación de productos de calidad locales ya que su filosofía es trabajar con productos de kilómetro cero. Este local supone para la marca el cuarto en Málaga, al que sumar el de Sevilla y las próximas aperturas en Alicante, para el 1 de junio, y Palma de Mallorca.

Por su parte, abrir un local tras estar meses cerrados es casi como una apertura. Hace un tiempo le tocaba a Alexo, Cocinando Sensaciones y ahora a Casa Abilio. Como tantos. Los hermanos Abilio y Gregorio Arteaga han vuelto a abrir su restaurante ubicado en Álora. Tras cuatro meses vuelven con fuerza y nuevas propuestas que están reservando para la carta de verano. En cuanto el calor apriete. Quieren introducir unos arroces, además de las propuestas de sugerencias de fin de semana como el carpaccio de bacalao con mermelada de tomate casera, alioli de remolacha, emulsión de algas y brotes. Ellos siguen con una carta de mercado, aunque son conoceros que el atún marinado con ensalada de mango y rúcula; el solomillo de cerdo con castañas confitadas y el pulpo a la brasa alioli de jengibre y patatas salteadas con tomillos y espárragos verdes no pueden salir. Ya son los clásicos.

Pese a que la cabeza de Abilio, el cocinero, están en sus platos, ambos se centran en mejorar lo que tienen según la situación. En sala sólo pueden mantener cuatro mesas y fuera sí han montado terraza. Ahora toca negociar con el Ayuntamiento de la localidad para que mejore la iluminación de la calle, se coloquen toldos que amainen el calor que se avecina en verano y, sobre todo, que puedan peatonalizar la calle durante los fines de semana. Con estos mimbres saben que pueden hacer mucho más agradable la experiencia a sus comensales. Mientras esto llega, de momento, abren domingo, martes, miércoles y jueves sólo almuerzos, y viernes y sábados días completos. Eso sí, están tan concienciados que no cogen más reservas ni doblan mesas. La seguridad por delante.