Enero de 1976. Amer abre las puertas de su restaurante en pleno paseo marítimo de Torremolinos sin saber que ese gesto le iba a convertir en un personaje casi célebre. Amer dejó de existir para convertirse durante 40 años en el tío Willi. Así nació el mítico Onkel Willi, un restaurante de cocina alemana y libanesa que atrajo durante cuatro décadas ininterrumpidas a un peregrinar de malagueños y extranjeros afincados en la Costa del Sol, para disfrutar de sus salchichas al curry, su codillo, shawarmas o el clásico baba ganoush. Tras su cierre en 2014, tres empresarios malagueños, Vishal y Vinod Daryanani y Luis Villatoro, han rescatado este establecimiento, reabriendo sus puertas el pasado 3 de octubre entre una calurosa acogida del público, en el que no faltó el tío Willi. Renace el mito.

Amer dejó de existir para convertirse durante 40 años en el tío Willi. Así nació el mítico Onkel Willi

Mantienen la misma esencia de Onkel Willi

Sabían que ya fue todo un éxito, por eso los actuales propietarios han querido preservar la esencia de Onkel Willi al detalle cogiendo el mismo local, pero actualizándolo por completo, contratando al mismo cocinero, los mismos proveedores y contando con el asesoramiento del propio Onkel Willi.

Tanto la sala como la terraza, con vistas al mar, han cobrado vida con anteriores clientes que no paran de regresar asegurando que los platos guardan el sabor de siempre. El culpable es Daniel Sosa, el cocinero que ha vuelto a su hogar aseverando que hace las mismas elaboraciones usando las mismas especias, mismas recetas de platos y salsas y con el visto bueno del tío Willi. Sello de calidad e identidad.

Falafel, plato libanés, clásico de la carta de Onkel Willi. Gregorio Marrero

Fusión Libanesa / Alemana

Esta fusión tan ecléctica de cocina alemana y libanesa proviene de cuando Amer trabajó de cocinero en Alemania. Al abrir en Torremolinos apostó por lo que sabía hacer. Más tarde el tío Willi conectó con la comunidad hindú e introdujo sus platos. Así nació este extraño y triunfador concepto. Aunque su valor añadido es que las elaboraciones de carnes y verduras son frescas y están aderezadas con recetas propias, y con salsas caseras. Chapeau.

En las propuestas alemanas hay ricas salchichas al curry; ensalada de patata y manzana con un punto ácido muy agradable; codillo cocido a baja temperatura, chuleta de cerdo ahumada o el schnitzel, tierno filete de cerdo frito con salsa paprika. No faltan los clásicos chucrut y purés de patata.

Ensalada alemana de patata y manzana. Gregorio Marrero

En las especialidades libanesas destacan un untuoso humus; labneh, agradable crema de yogur con comino y shakshuka, salsa de pimientos rojos con tomate, huevo escalfado y yogur griego. Todo acompañado de pan pita. Muy recomendable el pincho de cordero. Jugoso y con un aliño casero que invita a seguir comiendo. Además, de su conocido baba ganoush, crema de berenjena con guindillas vascas.

Mención especial tienen sus shawarmas de pollo, cerdo, ternera, falafel y vegetal. Se sirven al plato o enrollados en pan pita con salsas de yogur, picante o muy picante. Se nota que son filetes de carnes bien aderezados y ensartados en el donër a diario por el cocinero. La carta se completa con otras carnes y hamburguesas y muchas opciones veganas. No se sentirán excluidos. De postre: deliciosas pastas libanesas. Todo igual, pero con un punto más.

Para más información:

Paseo marítimo 51. TORREMOLINOS. Playamar Beach.

Reserva tú mesa: 638 80 06 16

https://www.onkelwilli.es/

UBICACIÓN: