La familia Moya se dedica al sector pescadero desde hace cuatro generaciones, llegando a ser distribuidores en todo el territorio nacional. La aventura empresarial derivó hace 42 años en la apertura de una pescadería en la que actualmente venden hasta 72 especialidades diferentes de pescado. Todo este conocimiento de la materia prima ha sido el impulso para dar el paso a la hostelería y seguir ofreciendo calidad, ahora también en la mesa.

Juan Moya es copropietario y gerente de Marisquería Moya, además de encargado de sala. «El producto es directo de la lonja, sobre todo, de Málaga, Fuengirola y del resto del litoral andaluz», afirma. Este es el gran motivo por el que la carta del restaurante cambia constantemente en cuanto a pescados y mariscos. Se deben al mar y a lo que este da cada día. La frescura del producto queda así garantizada al cien por cien, algo que se nota al echar un ojo a la vitrina de sus pescados y mariscos. «Al ser pescaderos, compramos directamente en la subasta, y eso nos garantiza el mejor producto», destaca Juan.

«Al ser pescaderos, compramos directamente en la subasta, y eso nos garantiza el mejor producto». L. O.

Una vez sabido todo esto, empieza el gran festín del mar. Además de los pescados y mariscos que tienen fuera de carta, que son muchos, disponen de una amplia variedad de platos. Desde entrantes, hasta ‘concheos’, frituras, arroces, cuchara e, incluso, alguna carne para que cualquier comensal se sienta a gusto en el salón de esta casa.

Para comenzar, es imprescindible pedir su ensaladilla rusa, elaborada con una mayonesa casera muy cremosa, quisquillas y langostinos, y coronada con puerro frito. Las tradicionales ensaladas de pimientos fritos o de tomate con ventresca y aguacate también están en esta parte de la carta junto con otros platos como croquetas de marisco, pipirrana, pulpo a la gallega, unas buenas anchoas del Cantábrico o un tartar de atún rojo, entre otros.

Uno de los platos que más sale de la cocina junto con la ensaladilla es la vieira Moya: crema de puerros y langostinos mezclados con el molusco y cobertura de cuatro quesos para gratinar. Una de las estrellas de la carta.

Además de los pescados y mariscos que tienen fuera de carta, que son muchos, disponen de una amplia variedad de platos. L. O.

También es famoso su bacalao gratinado. Primero sellan en la plancha el lomo de bacalao y después lo cubren con una mayonesa de ajo asado para, finalmente, gratinarlo en el horno. Unas patatas en la base y unos ajitos fritos terminan el conjunto.

Si la opción es pescado frito, también hay una lista amplia donde elegir. Los boquerones, preparados de tres formas diferentes, la rosada, los calamaritos, el camarón cristal, la jibia, la fritura malagueña o de la huerta y las berenjenas con miel de caña son solo algunas de las opciones, y para la parte del cuchareo no podía faltar un gazpachuelo o una sopa de mariscos.

Marisquería Moya

C/ Horacio Lengo, 20. Málaga

  • Martes, miércoles y domingo: servicio de almuerzo.
  • Jueves viernes y sábados: servicio de almuerzo y cena.
  • Lunes: cerrado.

Todos estos platos se complementan con distintas cazuelitas, entre ellas de gambas o langostinos, y con una propuesta de arroces que van desde un caldoso con bogavante hasta un arroz negro o una fideuá, sin olvidar, por supuesto, la opción a la marinera o con gamba roja.

Y como todo festín tiene que acabar bien, no hay que olvidar el postre. Aquí todo lo hacen casero, como su milhojas de nata fresca, que es uno de los que hay que pedir, al menos en la primera visita.

Marisquería Moya tiene una sala decorada con detalles marinos que se presta a celebrar almuerzos de negocios y reuniones sociales. Además de las mesas, dispone de barra y de una terraza donde degustar los platos de su propuesta gastronómica.