22 de abril de 2019
22.04.2019
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Pedro Sánchez, durante la entrevista en la Moncloa.

Sánchez: "El PP y Cs han abrazado a la ultraderecha en lugar de combatirla"

En treinta minutos, el presidente/candidato deja tantas afirmaciones rotundas como incógnitas

22.04.2019 | 07:03 Un artículo de

La entrevista se celebra el miércoles 17, en una estancia del complejo de la Moncloa contigua a la sala donde se reúne el Consejo de Ministros, que acaba de terminar. Todo es blanco y austero (ni siquiera una foto en una mesa), salvo en las paredes de las que cuelgan obras de Valdés, Miró o Tàpies. En treinta minutos sin respiro, el presidente/candidato (imposible distinguir) deja tantas afirmaciones rotundas como incógnitas por despejar.

-El escenario político está dividido entre quienes defienden una recentralización de España y quienes propugnan el derecho a la autodeterminación. Ustedes proponen en su programa un nuevo impulso del Estado autonómico. ¿Cómo se concreta eso? ¿Sería un Estado asimétrico, con dos territorios con mayores niveles de autogobierno? ¿Por qué eluden hablar de Estado federal en su programa?
-El Estado autonómico es uno de los grandes éxitos de nuestra Constitución y de la Transición. ¿Qué planteamos? Reforzarlo. Y eso significa pulir algunas de sus debilidades. Una de ellas, la financiación, cuya reforma viene arrastrándose desde hace cinco años. Y también todo lo que representa la cooperación entre administraciones. Ni queremos recentralizar ni tampoco lo que piden los independentistas. Lo que queremos es reivindicar el Estado autonómico como una forma de progreso, de cohesión social y de cohesión territorial. Pero, sin lugar a dudas, la igualdad y al mismo tiempo la pluralidad de los españoles si ha quedado salvaguardada ha sido gracias a la Constitución del 78.

"El Estado autonómico hay que reforzarlo y para eso no es necesario cambiar la Constitución"

-¿Pero ese reforzamiento que proponen implicaría la reforma de la Constitución?
-No.

-¿Puede haber solución al conflicto catalán si los líderes independentistas están en prisión? Si usted vuelve a ser presidente del Gobierno y el Tribunal Supremo les condena a penas de cárcel, ¿valorará el indulto o lo descarta?
-Hay que confiar en el Tribunal Supremo, que está haciendo una extraordinaria labor en un juicio que lógicamente tiene un alto contenido político. Es importante dejar trabajar a los jueces y no interferir en la sentencia que puedan emitir. No hay ningún precedente de ningún presidente del Gobierno en democracia que antes de que haya una sentencia firme se posicione sobre lo que usted me está planteando. ahora bien, desde el punto de vista político es evidente que los líderes independentistas tienen el reproche y la reprobación política por parte del PSOE y del Gobierno. fíjese si es así, que yo apoyé la aplicación del artículo 155. Me gustaría tener una oposición tan leal como fui yo cuando gobernaba Mariano Rajoy, porque no es ser leal al Gobierno, sino al Estado y a los españoles. Cualquier división que haya frente al desafío independentista exige la articulación de grandes consensos por las fuerzas nacionales.

Pedro Sánchez: "En Cataluña el problema no es la independencia, es la convivencia"./

-¿Promovería usted un nuevo estatuto como salida a esta crisis, que los catalanes pudieran votar en la próxima legislatura?
-Primero tenemos que ver qué van a hacer los independentistas. En Cataluña, el problema no es la independencia, es la convivencia. Los líderes independentistas tienen que reconocer a la parte de Cataluña no independentista. son ellos, unos y otros, los que tienen que trabajar por articular un nuevo consenso. Es evidente que uno de los problemas que tiene ahora mismo Cataluña es que el Estatuto no fue votado por la sociedad catalana. Fue revisado por la sentencia del Tribunal Constitucional, que forma parte también de la crisis que venimos arrastrando desde entonces. No es la única, seguro que no es la fundamental, pero forma parte del problema. devolver esa fuente de legitimación al autogobierno catalán es importante. ¿Cuál es el problema? Que los líderes independentistas han renunciado al autogobierno. Así que hay una cuestión previa y es que ellos mismos tienen que trasladar que quieren volver a la senda del Estatuto y de la Constitución. Los líderes independentistas tienen que decirles a todos aquellos que creyeron en ellos que la independencia no se va a producir. Porque ya lo reconocen en privado, pero ahora lo que hace falta es que lo hagan en público.

"Los políticos catalanes tienen que decir en público lo que dicen en privado: que no habrá independencia"

-Pablo Casado ha dicho que usted prefiere hablar con los que tienen las manos manchadas de sangre y Rivera que echarle es una cuestión de higiene democrática. Cara a una legislatura con desafíos tan importantes como el catalán, las pensiones, el paro, la amenaza de una nueva recesión..., ¿pueden recomponerse los puentes entre los partidos después de una campaña tan cargada de agresividad?
-Creo que sí. Creo que la moderación no es cuestión de ideologías, sino una forma de vivir la vida. La política tiene que volver a dedicarse a los asuntos reales. ¿Qué ocurre? Que la derecha y sus tres siglas ahora mismo no tienen proyecto, solo mentiras, insultos y crispación. El 28 de abril tiene que ser una jornada de puertas abiertas al futuro, porque es lo que nos estamos jugando: si avanzamos o retrocedemos en derechos, libertades y conquistas sociales logradas en estos últimos cuarenta años. Los tres grandes ejes de la acción de gobierno de los próximos cuatro años tienen que ser la justicia social, la convivencia y la limpieza. El riesgo de que sumen estas tres derechas, y hagan lo mismo que en Andalucía, existe y traería de nuevo la corrupción, la crispación territorial y más desigualdad en un país que ya sufre bastante.

-¿Hemos vuelto a la maldición de las dos Españas? ¿Es solo un problema político o ese enfrentamiento ha calado en la sociedad?
-Ni siquiera es político. Está en el plano partidario. ¿desde cuándo se han puesto en cuestión consensos a los que todos habíamos llegado, como el consenso sobre la violencia machista, o se ha vuelto a hablar de homofobia, o se ha puesto en duda el carácter público de las pensiones o incluso la existencia misma de un salario mínimo interprofesional? El gran reproche que hay que hacerle al PP y a Cs es que no hayan luchado con sus propios argumentos contra los argumentos de la ultraderecha, sino que los hayan abrazado sin rubor. El 28A hay que abrir las puertas al futuro pero cerrárselas al pasado. Cerrárselas a una ultraderecha que siempre ha existido, pero que no puede influir de la forma en que lo está haciendo en los posicionamientos de los otros dos partidos vinculados a la derecha. Vox no deja de ser una escisión del PP; de hecho, su máximo dirigente viene del PP. Ciudadanos pudo ser otra cosa pero con su cordón sanitario al PSOE lo que ha decidido es ser la tercera pata de ese banco. Creo que lo van a pagar en las urnas.

Pedro Sánchez: "El PP y Cs han abrazado a la ultraderecha en lugar de combatirla"./

-¿Y no se equivocó usted también aceptando incluir a Vox en los debates televisados? ¿No es eso justo lo que critica: darle alas?
-Es justo lo contrario. La ultraderecha juega a decir que no se le permite debatir. Y a mí me gustaría que la ultraderecha no existiera, pero es una realidad. Plantea debates tóxicos, rompe grandes consensos, y nos tiene que mantener a todos en alerta. Por eso es tan importante movilizarse y votar el 28A. Yo debatí con Cs y Podemos cuando eran extraparlamentarios. se trata de qué foto es más fidedigna respecto a la realidad con que nos vamos a encontrar a partir de las elecciones. El PP y Cs, que han renunciado a ganar las elecciones y solo compiten por ver quién se lleva la medalla de plata, esconden una realidad tozuda: la de que, si suman, será a costa de encaramarse a las instituciones gracias a la ultraderecha.

Pedro Sánchez: "La ultraderecha juega a decir que no se le permite debatir"./

-También las encuestas dan al PSOE ganador, pero con necesidad de apoyos para formar gobierno. Si es así, ¿cuáles serían sus líneas rojas en la negociación de pactos?
-La Constitución.

-Rivera le ha vetado a usted. Y usted, ¿no veta a nadie?
-Cs no me ha vetado a mí, ha vetado al PSOE, que tiene 140 años. Yo creo que los españoles quieren que el PSOE siga gobernando después del 28 de abril. En España ha habido en muy pocas ocasiones gobiernos con mayorías absolutas. Lo que ha habido sobre todo es gobiernos que, aplicando la aritmética parlamentaria, han ido apoyándose en unas u otras fuerzas políticas y ahora ese abanico de fuerzas se ha ampliado. No pienso en pactos. Pienso que España necesita cuatro años de estabilidad, necesita un gobierno fuerte y el único gobierno que puede garantizarlo es el PSOE.

-PP y Cs han anunciado bajadas de impuestos si gobiernan. ¿Usted los subirá si sigue en la presidencia?
-El debate no es subir o bajar impuestos: el debate es quién paga y quién no paga. Es cómo garantizamos la progresividad de nuestro sistema fiscal. El debate es qué Estado del Bienestar queremos, para sostener la Educación, la sanidad, el sistema de pensiones... algunos plantean la mal llamada revolución fiscal, pero en realidad es una involución social, porque están proponiendo una reforma que implicaría una caída de la recaudación de 12.000 millones de euros como mínimo, así que es evidente que de lo que están hablando es de recortar el Estado del Bienestar. Nosotros queremos un modelo alineado con el de los países de la Europa Central y los nórdicos, que es el de un Estado del Bienestar fuerte con un sistema fiscal progresivo. Eso significa que las grandes corporaciones tienen que contribuir más, las grandes fortunas tienen que contribuir más y las clases medias tienen que tener algún alivio fiscal, sobre todo los trabajadores y en especial los autónomos.

"Las grandes fortunas y corporaciones deben pagar más para aliviar a la clase media"

-Pero en la situación actual, ¿es sostenible el sistema de pensiones?
-Sin duda lo es. La subida del SMI va a ser beneficiosa para la seguridad social, luchar contra la precariedad laboral que ha sacado a 60.000 personas de trabajos precarios también es mejorar la recaudación de la seguridad social. La afiliación está en la mejor cifra desde 2008 y la de la población femenina es la más alta de la historia. Esa es la senda para revertir el déficit de la seguridad social. ¿Eso significa que no tengamos que abrir el debate sobre, si aparte de las cotizaciones, hay que tener algún ingreso más que puede nutrir la sostenibilidad del sistema público de pensiones para garantizar pensiones dignas y que vayan alineadas con el IPC? Yo creo que ese debate tenemos que abrirlo, pero el principal aporte al sistema de pensiones van a ser las cotizaciones, que no se tienen que subir, pero hay que aumentar la calidad de la contratación en nuestro país y hay que racionalizar el gasto en la seguridad social. La seguridad social tiene ahora muchas bonificaciones que no están funcionando y que necesitan una revisión. Y ahí hay una fuente de ahorro importante. También se están imputando a la seguridad social políticas que tendrían que estar a cargo de los Presupuestos Generales del Estado. Nuestro compromiso, en todo caso, es firme: impulsar una reforma de la Constitución que blinde el carácter público de las pensiones, su sostenibilidad financiera y la dignidad de las jubilaciones.

"Blindaremos las pensiones en la Constitución, pero hay que abrir el debate sobre si, aparte de la cotización, hay que tener algún ingreso más"

-¿Instaurarán la renta mínima?
-En España hay en torno a 2.360.000 niños que sufren pobreza. Es sorprendente en un país con nuestra tasa de crecimiento, pero es así. Queremos luchar contra la pobreza con muchas medidas y una de ellas es transformar las prestaciones por hijo a cargo por un ingreso vital que rebaje esa pobreza, porque la pobreza no acaba con 18 años, es algo que se queda y pasa de generación en generación.

Pedro Sánchez: "Hay que buscar algún ingreso más para el sistema público de pensiones". /

-Su Gobierno ha mantenido una posición titubeante en cuanto a inmigración: ha acogido al Aquarius mientras cerraba los puertos a otras embarcaciones, por ejemplo. ¿Cuál es en definitiva su posición?
-La inmigración no llegó con este gobierno, lo que sí llegó con este gobierno es la política migratoria, porque no había. Y si uno mira los flujos migratorios en España la caída es dramática en los últimos meses. Esa política tiene tres patas: primero, hay que reforzar la cooperación con los países de origen y tránsito, singularmente con Marruecos; segundo no hay que estigmatizar la inmigración, sino querer una inmigración regular, que nos hace falta para cubrir puestos de trabajo, y luchar contra las mafias; y tercero trasladar a la UE que la política inmigratoria es un desafío común, en el que tenemos que estar todos los países miembros, no solo los de la cuenca mediterránea.

-Si tras las elecciones puede formar gobierno, ¿cuál es la primera medida que quisiera llevar al Consejo de Ministros?
-Presentar unos presupuestos sociales, después de siete años de injusticia social.