El PSOE y la izquierda están condenados a entenderse frente al mapa de los pactos que han arrojado las elecciones municipales en la provincia de Málaga. Los partidos que comparten el Gobierno de España se necesitan en al menos una decena de municipios malagueños, en los que si hacen piña alejarían al PP de la alcaldía. Y evitarían que aumente mucho más el legado ya logrado por los populares con sus 40 mayorías absolutas. Más allá de las sensibilidades locales que puedan alimentar de forma aislada algún pacto antinatura, se está cocinando una ’entente cordiale’ para impedir que el PP se encamine hacia el medio centenar de alcaldías, lo que supondría una hegemonía inédita del centro-derecha en la mitad de los ayuntamientos malagueños. De hecho, las direcciones provinciales de los socialistas y de la confluencia vinculada a IU están trabajando en alianzas que le ‘aguarían’ a los populares victorias históricas como las logradas este 28M en los comicios de Humilladero y Archidona.

Sin ir más lejos, la victoria del PP en Humilladero, el pueblo de un histórico dirigente de la izquierda como Antonio Romero, ha sido una de las grandes sorpresas del 28M malagueño.El pasado viernes, se jactó de ello el coordinador general de los populares en la madrileña Calle Génova, el malagueño Elías Bendodo, quien en la reunión de la Junta Directiva del PP de Málaga proclamó: «Si hemos ganado en Humilladero, podemos ganar en cualquier otro sitio». En este territorio icónico para la izquierda andaluza, la candidatura ‘popular’ fue la más votada y logró cuatro concejales, que la dejan en minoría frente a otros cuatro del PSOE y los tres de ConAndalucía, la ‘marca’ ligada a Izquierda Unida.

Mercedes Montero optó con una pérdida notable de concejales a la reelección como alcaldesa de Archidona por el PSOE PSOE MÁLAGA

En Archidona, un feudo en el que unas veces ganaba el PSOE y otras IU, también hubo vuelco del PP, que en las anteriores cuatro convocatoria no había pasado de los dos concejales. Esta vez, irrumpió como primera fuerza con cinco ediles, los mismo que la izquierda. El PSOE, en cambio, sólo obtuvo tres y se despeñó desde los ocho que en 2019 le dieron la mayoría absoluta a Mercedes Montero.   

En el municipio axárquico de Arenas, dónde ganó el PP, también sumarían el PSOE (2) y la izquierda (3) frente a los cuatro escaños populares.

En otras plazas, el PSOE e IU deberían intercambiar favores para sellar el gobierno tras ser la fuerza más votada. En Campillos, el PSOE cosechó un triunfo con cinco ediles, los mismos que tiene el PP, y resultarán decisivos los tres de Con Andalucía, que había gobernado hasta ahora. 

En Alozaina, se da una situación similar ya que los socialistas ganaron pero empataron a cinco concejales con los populares y el restante edil de la izquierda tiene la llave.  

En Periana, también ganaron los socialistas con cuatro de los once concejales y, a continuación, se produjo un empate a tres ediles entre el PP y Con Andalucía. Los populares no sumarían para gobernar con el restante representante de Por Mi Pueblo.

En Benamargosa, la victoria del PSOE se tradujo en cuatro sillones, frente a los tres del PP y los dos de Con Andalucía, que tendrá la última palabra.

La misma situación se da en la dirección contraria en Carratraca. Allí ganó la izquierda con tres ediles, los mismos que el PP, y necesitaría al restante concejal socialista para mandar.

Pactos con independientes   

Además, tanto en Alhaurín el Grande como en Manilva, ambas fuerzas podrían facilitar el gobierno de una formación independiente en detrimento del PP.

Toñi Ledesma, alcaldesa en funciones y candidata del PP en Alhaurín el Grande

En el municipio alhaurino del que procede la familia de Juanma Moreno, la ‘popular’ Toni Ledesma no ha revalidado la mayoría absoluta y 100% Alhaurín -una escisión del PSOE- puede llegar al Gobierno con los votos a favor de los socialistas y de la izquierda.

Y, en Manilva, la continuidad de Compromiso Manilva (CM), con cinco concejales, dependería de los cuatro ediles de Con Andalucía o de los tres del PSOE, que ya lo apoyó en 2019. El PP ha sido segunda fuerza con cuatro concejales.      

Otros casos

En cambio, se dan otros casos en los que los intereses del PSOE y la izquierda chocan y las urnas ha deparado una pugna entre ambos por el poder municipal, sobre todo en plazas en las que el PP no ha obtenido representación.

El ejemplo más flagrante se da en El Burgo, dónde Con Andalucía (CA) ha sido la fuerza más votada pero empata a cinco concejales con los socialistas. En el Pleno hay 11 ediles y el que tendrá la llave, para dar paso a uno u otro al Gobierno municipal, es el candidato del partido independiente Burgueños Unidos por su Pueblo (BUP), Jesús Narváez. El anterior alcalde de la izquierda, José Joaquín García, decidió no presentarse a la reelección y cerró de forma simbólica la lista encabezada por Fátima Berlanga. La candidatura del PSOE ha vuelto a liderarla la diputada nacional Mariló Narváez, que al igual que en 2015 y 2019 ha quedado en segundo lugar pero esta vez ha forzado un empate a sillones que le da opciones para coger la vara de mando. En 2011, Mariló Narváez sí ganó y se convirtió en la regidora socialista del municipio.

Otra situación diferente se da en Cuevas del Becerro, dónde el PSOE ha vuelto a ser primera fuerza con cuatro de los nueve ediles. No obstante, todo apunta a que, por tercera legislatura consecutiva, se producirá una alianza entre Izquierda Unida y Más Pueblo. Este partido independiente local ha logrado tres concejales frente a los dos de IU, que había mandado estos últimos cuatro años con el apoyo de Más Pueblo y ahora le devolvería el mismo gesto.

Aún más enrevesado es lo que ha sucedido en Casabermeja, dónde ha ganado la izquierda con cinco ediles, el PSOE se ha quedado en cuatro y el PP tiene los dos restantes. Allí, aún queda muy reciente la moción de censura ‘antinatura’ con la que los socialistas fueron desbancados a cuatro meses de las elecciones, de modo que IU y los populares se repartieron la alcaldía a razón de dos meses cada uno.