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Vela

Un grupo de malagueñas, pioneras del viento al cruzar el Atlántico

Las tripulantes malagueñas del barco 'Málaga 2016' se convirtieron ayer en las primeras mujeres que atraviesan el Atlántico compitiendo en una regata

Paloma Moreno Küstner, la patrona del barco, con el concejal de Cultura, Miguel Briones, en el Puerto de Málaga.

Paloma Moreno Küstner, la patrona del barco, con el concejal de Cultura, Miguel Briones, en el Puerto de Málaga. / La Opinión

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

Ayer, 5 de febrero de 2008, llegaron a la meta, la isla de la Martinica, después de 3.800 millas de travesía, con jornadas ininterrumpidas de cuatro horas para dormir y otras cuatro al frente del barco. Las cuatro tripulantes malagueñas del ´Málaga 2016´ han sido las primeras mujeres en atravesar el Océano Atlántico en una regata. Las ´capitanas intrépidas´ son: Mencía Arteaga, Cristina Casado, Julia Domecq y Paloma Moreno, la patrona.

La embarcación, patrocinada por el Ayuntamiento de Málaga, de 12 metros de eslora, ha participado en el ´Gran Prix del Atlántico´ que une el puerto de La Línea con la colonia francesa de las Antillas. Desde el 9 de enero han estado domando las olas y demostrando que las mujeres son "capaces de preparar nuestra propia aventura en el ámbito que sea", confesaba esta misma semana en mitad del Atlántico, Paloma Moreno Küstner.

La radio Onda 8, la emisora municipal de Cártama, logró mantener hace un par de días una charla con el ´Málaga 2016´ cuando se encontraba a 600 millas de la isla de la Martinica. Al locutor Francisco Linares le acompañaron socios y familiares de la tripulantes y el delegado municipal de Cultura, Miguel Briones.

Francisco Linares en Onda 8, la radio de Cártama.

Francisco Linares en Onda 8, la radio de Cártama. / La Opinión de Málaga

50 nudos

"Somos un equipo compenetrado: Cristina entiende de mecánica y electricidad, Mencía de navegación y Julia de la intendencia", explica Paloma Moreno. La singladura ha estado tan bien preparada, que la embarcación ni siquiera tuvo que repostar en las Islas Canarias, como hicieron otros barcos. El único mal sabor de la travesía ha sido el paso por la isla de Hierro. "No había miedo sino un poco de seriedad, porque el viento subió a 50 nudos, pero no hubo problemas porque pusimos una vela pequeña y nos pusimos los arneses para tener un poco de seguridad", cuenta Paloma.

Las velas, por cierto, son de la empresa malagueña Petrel. De hecho, como explica Rosa Ruiz Galdón, responsable del negocio, dos de las tripulantes trabajan en esta velería y el barco se ha montado y preparado en el Puerto de Málaga.

Sin ´piloto automático´ que valga, las navegantes han estado un año preparándose físicamente porque "los hombros y los brazos tienen que funcionar bien", señala la patrona. Durante la travesía, han podido ´catar´ algún pez volador y han tenido la compañía de multitud de delfines. Un día de calma les regaló un baño en el mar y una vez a la semana, gracias a una potabilizadora, disfrutaron de una ducha reparadora. Cumplido el objetivo, las cuatro malagueñas regresarán en avión a Málaga, pero la embarcación se quedará en la colonia francesa a la espera de un patrocinador que costee el traslado en barco hasta las Baleares. Después, llegará el ´regreso triunfal´ del ´Málaga 2016´ a las aguas de la Ciudad del Paraíso.

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