El Ayuntamiento de Málaga va a reforzar temporalmente el recinto ferial de Cortijo de Torres con desfibriladores en las casetas para que la próxima Feria sea una zona cardioprotegida.

Así, esta tarde a las 19.30 horas, la concejala de Servicios Operativos y Fiestas, Teresa Porras, y el concejal de Seguridad, Avelino Barrionuevo, entregarán ocho desfibriladores cedidos por la empresa B-Safe Almas Industries a casetas del Real de la Feria y se impartirá un taller sobre el manejo de los mismos.

Todo ello se va a desarrollar en la caseta de la Federación Malagueña de Peñas, donde además se facilitarán póster a las casetas invitando a vivir una feria cardioprotegida y con un código QR que lleva la plataforma desfibriladores.malaga.eu. En ella se pueden localizar los dispositivos ubicados en toda la ciudad.

Para ello, hay un QR al que se puede acceder con cualquier dispositivo con conexión a Internet --móvil, tableta, portátil, etcétera-- y que te indica dónde está ubicado el Desfibrilador Semiautomático (DEA) más cercano y la información necesaria. Todo ello forma parte de la web específica del Ayuntamiento sobre cardioprotección.

En Málaga capital hay censados entre públicos y privados más de 600 desfibriladores en áreas deportivas, centros sociales, bibliotecas, parking, plaza de abastos, Policía Local, autobuses, metro, PTA, bancos, colegios profesionales, hoteles, supermercados, viviendas, y 24 en columnas en la vía pública de la ciudad. En concreto, hay un DEA por cada 970 habitantes. Al mismo tiempo, ya hay miles de malagueños formados en su uso, gracias a la Asociación de Expacientes de Medicina Intensiva Expaumi.

Cómo actuar

La parada cardiaca es una patología extraordinariamente frecuente y que muchas veces se infraestima. En España ocurren más de 30.000 muertes súbitas al año, unas 100 por día, una cada 15 minutos. Esto equivale a que se estrellara un avión con 280 pasajeros cada tres días. En Andalucía se producen 6.200 muertes inesperadas al año, 17 al día y en Málaga, tres-cuatro.

Las posibilidades de sobrevivir a una parada cardiaca secundaria a una arritmia ventricular, fuera de los hospitales, oscila entre el 5 y el 10%. La reanimación debe empezarse de forma extraordinariamente precoz, puesto que por cada minuto que pasa las posibilidades de sobrevivir disminuyen un 10% por lo que al cabo de diez minutos estas posibilidades son mínimas.

Para mejorar el pronóstico y la atención a la parada cardiaca hay definidas una serie de actuaciones que son vitales y forman parte de lo que se ha definido como cadena de supervivencia. Lo más importante es el comienzo precoz de compresiones torácicas y el poder disponer en el entorno de un DEA. Idealmente la Resucitación Cardiopulmonar (RCP) debe de empezar en menos de tres minutos del comienzo del episodio.

En este sentido, las guías del European Resucitation Council de 2021 son muy claras, las administraciones deben iniciar un Programa Nacional para facilitar y promover la instalación de desfibriladores y para formar sus ciudadanos en RCP.