Cuatro años después, el matador de toros Saúl Jiménez Fortes vuelve a hacer el paseíllo en su plaza de La Malagueta. La pandemia y una sucesión de infortunios ha impedido su participación en los festejos taurinos celebrados en nuestra capital desde 2018. Los dos máximos trofeos de ese ciclo, el Capote de Paseo del Ayuntamiento de Málaga y el Estoque de Plata de la Diputación, atestiguan su indiscutible triunfo a pesar de no haber cortado ninguna oreja por haber errado con los aceros.

Ahora toca volver a confirmar que Saúl ha ganado en poso, y que evidentemente mantiene esa capacidad para pisar los terrenos, sabiendo administrar sus cualidades para torear con un gusto exquisito. Toca olvidar que cuando su tauromaquia parecía más asentada que nunca, una grave lesión producida en la plaza de toros de Las Ventas se prolongaba mucho más de lo previsto. El 28 de septiembre de 2018, un toro le provocaba en la plaza de toros de Las Ventas una fractura de peroné y una rotura de ligamentos que derivaron en una osteomielitis (infección de huesos) aguda en tibia, peroné y astrágalo que precisó ser intervenido en hasta seis ocasiones.

Tras 22 meses en el dique seco, Fortes regresaba en la temporada fantasma de 2020, pero en junio de 2021 sufría una rotura completa del ligamento de su rodilla izquierda mientras lidiaba un toro de Victorino Martín, nuevamente en Madrid. Antes de su completa recuperación, tendría que ser intervenido de la misma lesión en su rodilla derecha, por lo que no ha podido estar listo de nuevo hasta junio de este mismo 2022. Otro año perdido.

Toca ahora recuperar el tiempo perdido, y el festejo en el que está anunciado este martes 16 de agosto en Málaga es la mejor ocasión de reivindicar su sitio en los mejores carteles y con los mejores compañeros. Junto a Morante de la Puebla y Alejandro Talavante, dos indiscutibles figuras del toreo, hará el paseíllo para medirse a reses de Núñez del Cuvillo con las que, una vez más, tirar la moneda al aire. Esta vez, seguro, saldrá cara.