Después de un lapsus de dos largos años, Málaga vuelve a reencontrarse con su Feria de Agosto, el gran acontecimiento que pone el foco en la Costa del Sol cada verano, y del que la pandemia de la Covid-19 obligó a aparcar por seguridad epidemiológica.

«No podemos crear, estimular, que haya concentración de gente. Queremos que la ciudad de Málaga sea un territorio libre de virus». Lejos, muy lejos, quedan ya esas explicaciones de Francisco de la Torre tras anunciar que la capital malagueña se quedaría sin su Semana Grande.

Pero ahora que quedan atrás las peores horas de la crisis sanitaria, Málaga recupera sus tradiciones, primero con la Semana Santa la pasada primavera, y ahora con la Feria de Agosto, aupada por unas expectativas de éxito.

De hecho, los hoteles esperan rozar el lleno este fin de semana largo, prolongado por el próximo lunes 15 festivo, y mantendrán una ocupación media del 90%, sin contar las reservas de última hora.

Se espera unas fiestas con mucho visitante nacional aunque con un importante peso del turista extranjero que ha querido hacer coincidir sus vacaciones con la Feria de Málaga.

Basta echar un vistazo a las previsiones del aeropuerto de Málaga, que superará este puente los 1.880 vuelos, de los que más de 1.500 son internacionales. En cuanto al AVE, la gran demanda de la conexión Madrid-Málaga ha provocado que Renfe aumente la oferta con 26.000 plazas adicionales.

Con estos datos sobre la mesa, prácticamente se confirma lo que se venía barruntando desde hace meses, que la Feria de Málaga 2022 será multitudinaria e internacional.

Esas ganas de Feria se dejaron ver ayer ya en las playas de La Malagueta y de Huelin a rebosar por un público expectante por asistir a los tradicionales fuegos artificiales, precedido de un novedoso show protagonizado por dos enjambres de 120 drones que pintaron el cielo de la ciudad con sus iconos más típicos.

A esa novedad le sigue la del cambio de ubicación del famoso Pregón, que este año recae en la cantautora malagueña María Peláe. La artista dará la bienvenida a la Feria de Málaga en la portada de la Aduana en el Real del Cortijo de Torres, no en La Malagueta como es costumbre. Después de sus palabras se apretará el botón que encenderá el alumbrado.

Este cambio obedece, como explicó la edil de Fiestas, Teresa Porras, al interés por «salvaguardar un espacio tan importante como la playa de Málaga». A esto, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, añadió que se pretendía para tener una «dignificación mayor del Pregón».

«Tenemos una Feria para una ciudad, que es extraordinaria; se desarrollará bien, estoy convencido», compartía esta semana el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre. «Todo está organizado para que tengamos unos días de convivencia, de alegría y de respeto mutuo».

Dispositivo de seguridad

Precisamente por la previsión de gran afluencia que se espera para estos días, tanto el Ayuntamiento de Málaga como la Subdelegación del Gobierno y los mandos policiales han acordado desplegar un dispositivo en el que se pondrá a más de 700 agentes en la calle, a diario, entre Policía Local, Policía Nacional y Guardia Civil.

Asimismo, la celebración de la Feria coincide con la alarma social generada por las denuncias de agresiones por «pinchazos» con objetos punzantes, con casos aún en estudio para descartar un posible intento de sumisión química.

Por ello, se ha concretado un dispositivo específico para evitar que se produzcan estos altercados, en el que se incluyen cacheos aleatorios en puntos fijos y móviles con detectores de metales, así como patrullaje de efectivos de paisano.

El objetivo es encontrar y requisar agujas, jeringuillas y cualquier objeto punzante que pueda emplearse para producir estas lesiones, que se están dando tanto en chicas como en chicos.

En caso de sufrir un pinchazo y si la víctima presenta síntomas porque se le haya inoculado algún tipo de sustancia, será derivada al Hospital Materno Infantil.

Por otro lado, en el caso del Centro Histórico, se emplearán las 36 cámaras de videovigilancia gestionadas desde el Centro Municipal de Emergencia para velar por la seguridad de los ciudadanos, a lo que se sumará un dron de la Policía Nacional para los 21.500 metros cuadrados del Cortijo de Torres, con especial atención a la zona de botellón.

«Por tanto yo hago un llamamiento a la tranquilidad sobre este particular, no a estar descuidados ni descuidadas y sé que la colaboración con las fuerzas de seguridad, tanto Policía Nacional como Local va a ser máxima en todos los sentidos, y también en esto», aseguró Francisco de la Torre, que defiende que la de este año será una Feria «magnífica», la primera postCovid, en la que, entre otras cosas, se celebrará el retorno de la más pura normalidad.