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Feria de Málaga

Encarni Navarro calienta motores para una nueva Feria de Agosto: «Siempre que sea cantar por y para Málaga, ahí está Encarnita»

La artista malagueña afronta la semana del 15 al 22 con una quincena de actuaciones y la ilusión intacta de seguir donando alegría encima del escenario

Encarni Navarro junto a su pack de Feria 2026

Encarni Navarro junto a su pack de Feria 2026 / Blanca Ramos-Noguera

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Blanca Ramos-Noguera

Blanca Ramos-Noguera

Hay tantas maneras de vivir la Feria de Málaga como personas que la disfrutan año tras año. Incluso los hay que parecen respirar su ambiente durante todo el año. Encarni Navarro es el claro ejemplo justo de eso. Cuando agosto asoma en el calendario, la artista del barrio de Huelin se prepara para encontrarse con su público y donar alegría encima de un escenario.

Con una quincena de actuaciones en su agenda, una camiseta que defiende a Málaga en cada costura y sus tacones como inseparables compañeros de viaje, la cantante afronta una de las semanas más intensas del año con la misma ilusión que al principio. Porque pese a que pase el año, a Encarni le basta con ver a su público para olvidarse del cansancio. 

Un corazón dividido en dos partes

Encarni Navarro tiene claro que hay dos momentos que marcan significativamente su almanaque. Lejos de enfrentar la feria y la navidad, vive las dos celebraciones como oportunidades de mostrar facetas diferentes encima de un escenario. Al compararlas, definía la Navidad como «un espectáculo de mayor formato y más familiar», mientras que la Feria es «más reducido y a la vez más cercano».

Para Encarni, agosto significa una sucesión de actuaciones concentradas en una sola semana, mientras que diciembre requiere meses y meses de preparación para coordinar un equipo mucho más amplio. Al final, «no podría elegir una, me dolería dejar una atrás porque son mis dos corazones», comentaba la artista como si tuviese que elegir entre mamá o papá.

Encarni Navarro en una actuación de la Feria de Málaga 2025

Encarni Navarro en una actuación de la Feria de Málaga 2025 / Daniel Gálvez Fotografía

Un maratón de escenarios

El simple hecho de tener quince actuaciones cerradas, implica no tener tiempo de respirar en toda la semana de los farolillos. Una intensidad que exige tanto física como mentalmente. Encarni reconoce que «el desgaste es brutal», pero que pese a esto, tiene muy en cuenta que el verdadero combustible llega en cuanto sube los escalones del escenario. «Es el público el que me da la fuerza». En la conexión que Encarni tiene con las personas que van a disfrutar de ella, se resume también la esencia de la artista: «yo siempre digo que voy a donar alegría, porque es lo que intento cada vez que canto».

Encarni Navarro en una actuación de la Feria de Málaga 2025

Encarni Navarro en una actuación de la Feria de Málaga 2025 / Daniel Gálvez Fotografía

La camiseta del verano y unos tacones seña de identidad

Además de su música inconfundible, la Feria de Encarni Navarro mantiene sus propios símbolos. A raíz de su vinculación a la marca de Aceites Málaga, vuelven las camisetas personalizadas, pero esta vez con un diseño, que según la artista «es muy malagueño, muy divertido y muy personal». Está convencida de que volverá a tener la misma acogida que en ediciones anteriores. Bromeaba con que «todo lo que sea gratis le gusta a la gente», para después aclarar «que lo vamos a dosificar para que llegue al mayor número de personas posibles».

La camiseta no es lo único con guiños a Málaga en su vestimenta. Desde hace unos años, Encarni Navarro actúa junto a unos inconfundibles compañeros de viaje. Con un diseño propio en el que destacan los lunares y las aceitunas, sus famosos tacones forman parte de su identidad artística. Ella misma los define como «mis bebés de Feria». Después de no sentirse cómoda con ningún calzado, la cantante asegura que «me aportan la estabilidad para sentirme segura encima del escenario».

Diseño de la camiseta de Encarni Navarro en colaboración con Aceites Málaga para la Feria 2026

Diseño de la camiseta de Encarni Navarro en colaboración con Aceites Málaga para la Feria 2026 / Javier Sanchidrián

Una actuación más especial

Entre todos los escenarios en los que Encarni ha sido protagonista durante la feria, hay uno que guarda con especial cariño en su corazón: el Auditorio Municipal. Recuerda con cariño aquella actuación durante la feria anterior, pese al calor que cubría Málaga. «Cuando sales y ves el auditorio lleno, aunque no distingues caras y ves muchas cabecitas, se te olvida todo», recuerda con una sonrisa en la boca. «Me encantaría volver este año», confiesa pese a saber que una actuación de tal magnitud supone una preparación mayor que le exige más como artista. 

Aun así, Encarni Navarro tiene claro que el lugar en el que cante es lo de menos. Ya sea en un auditorio, en una caseta o en una plaza, «siempre que sea cantar por y para Málaga, ahí está Encarnita».

La Feria que vivió de niña

Cuando habla de sus primeros recuerdos de feria, la conversación cambia completamente de tono. Mirando hacia arriba, Encarni recuerda aquella Feria del Centro en la que las carrozas recorrían Puerta del Mar, donde los caballos y los marengos eran los protagonistas. «Era una Feria muy familiar y muy bonita», decía con cierta nostalgia contenida en la garganta. 

Lejos de entrar en el debate entre Feria del Centro o Feria del Real, define que ahí está precisamente una de las grandes fortalezas del agosto malagueño. Esa dualidad es para ella lo que hace que tengamos una feria distinta al resto , porque «tenemos dos ferias en una. Quien quiere quedarse en el Centro puede hacerlo, y quien prefiere el ambiente del Real también tiene su sitio».

El banco donde empieza cada Feria

La Feria de Encarni Navarro no empieza en ningún escenario, empieza en uno de los bancos de la Plaza de la Constitución. Allí, la niña que creció en el barrio de Huelin, se acuerda de quién fue, y sigue siendo a día de hoy uno de sus mayores apoyos. El Morralla, su padre. «La última imagen que tengo de él en Feria es con una cervecita en la mano sentado allí», comenta la artista, una vez más, con la sonrisa en la cara y la nostalgia en el cuerpo. 

Cuando le preguntan qué le queda por hacer durante la semana de Feria, responde con humor que le gustaría, simplemente, «no trabajar esa semana». Sabe que no sería capaz. Porque para ella, la feria no es solo trabajo. Es la memoria, la tradición y la familia. «Es una oportunidad más para devolver a Málaga todo el cariño que, asegura, recibe cada vez que se sube a un escenario», terminaba por decir Encarni Navarro, una vez más, sin perder la ilusión al hablar de las tradiciones de su tierra querida.

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