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La fiesta, a plena luz

La Feria de Málaga toma el Centro a pesar del calor

La primera jornada lleva la fiesta al Centro Histórico entre verdiales, tradición, reencuentros y miles de malagueños y visitantes que celebran juntos el inicio de una Semana Grande que, desde luego, se prevé gigante

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Blanca Ramos-Noguera

Blanca Ramos-Noguera

Málaga

Málaga no necesita que nadie le explique que ha llegado agosto. El sonido y el ambiente de la Feria, junto al calor insoportable que parece ser protagonista cada minuto se encargan de anunciar la semana más esperada del verano. El octavo mes del año se reconoce en la Costa del Sol con el sonido de las palmas, en el repiqueteo de los verdiales, en los abanicos que se abren como escudo y, sobre todo, en esa forma tan malagueña de echarse a la calle para celebrar cualquier cosa. Pero ésta no es cualquier cosa.

Pese a la lluvia protagonista en la madrugada, este sábado el Centro Histórico amaneció un año más convertido en el corazón de la fiesta, y las calles amanecieron vestidas de lunares, flores y muchas ganas de Feria. Tras la celebración de la romería, el ambiente fue creciendo. El Centro se llenó de familias, visitantes y malagueños que cada año cumplen con esta cita. Algunas mujeres paseaban con sus trajes de flamenca que se lucían a la luz del sol, al igual que lo hacían quienes caminaban con el tradicional sombrero de verdiales y quienes simplemente daban una vuelta sin destino para dejarse llevar por el ambiente.

Abarrotada la calle Larios en los primeros compases de la Feria

Abarrotada la calle Larios en los primeros compases de la Feria / Álex Zea

Málaga se viste de Feria

Las calles perdieron por completo el ambiente de un día normal. Las terrazas y los bares se abarrotaron, y la música se abrió paso en todos los rincones del Centro Histórico. La Feria en el Centro de Málaga tiene en su recorrido algo así como un ritual: el de volver a encontrarse con los mismos lugares, pero descubrirlos de nuevo en cada edición de la fiesta. La Plaza de la Constitución, la de la Merced o Calle Larios, cada rincón tiene algo que contar y que cantar para disfrutar.

El Centro, una gran pista de baile

El Centro, una gran pista de baile / Álex Zea

Los grupos de personas parecían multiplicarse en cada parte de la ciudad. Algunos desde la propia Málaga, en los que había integrantes que aseguraban una y otra vez: «Digan lo que digan, ésta es la mejor feria del mundo». También estaban los adoptados, los que vienen de visita a disfrutar del buen rollo que ofrece una festicidad como esta. «Hemos llegado esta mañana y ya nos sentimos como en casa», comentaba a este periodico una pareja de Zaragoza para después añadir que «Málaga es una maravilla, y los malagueños más».

Primer día de la Feria del Centro de Málaga, este sábado, 15 de agosto de 2026

Verdiales y sevillanas en este estreno de la Feria del Centro. / Álex Zea

Los verdiales también fueron protagonistas y volvieron a demostrar que la fiesta malagueña tiene un sonido propio. Las pandas se dispusieron a lo largo de la calle principal de la ciudad poniendo el ritmo a la jornada con sus guitarras, violines, platillos y con esa percusión inconfundible del pandero. Una estampa que hablaba claramente de Málaga. «No me podría imaginar mi vida sin los verdiales. Esto no puede perderse nunca», afirmaba uno de los integrantes de las pandas intentando recuperar el aliento y con la camisa empapada por culpa, una vez más, del calor.

El calor apretó toda la jornada

El calor apretó toda la jornada / Álex Zea

Tan solo el principio

En un carrito situado en el entorno de la Plaza de las Flores, asomaba un pequeño vestido de corto. Su madre reía al afirmar que «el niño ya no puede más», pero que el plan de la noche era «despertarlo, cambiarle el traje y tirar para el Real». Esto no ha hecho más que comenzar, y no hay que caer en el error de pensar que todas las energías deben ir destinadas a los primeros días. La Feria de Málaga 2026, con su ambiente en el Centro Histórico, al que se le suman las interminables noches en el Real del Cortijo de torres, acaba de echar a andar, y hay que intentar mantener las ganas intactas. Aún quedan por delante días de música, encuentros, bailes y de calor, mucha calor.

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