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Música

Las hermanas Navarro embrujan el Auditorio de la Feria en su noche de estreno

El cartel de actuaciones del Cortijo de Torres se estrena con música, copla y sentimiento familiar de la mano de Encarni y Diana Navarro

Diana y Encarni Navarro, dos malagueñas ante su público

Diana y Encarni Navarro, dos malagueñas ante su público / Gregorio Marrero

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Blanca Ramos-Noguera

Blanca Ramos-Noguera

Málaga

Si la primera jornada en la feria de día ya había sido intensa, la primera ronda en el Real no iba a ser menos. La Feria de Málaga deja noche de las que hablar, noches que quedan para el recuerdo. Es el caso de la de las hermanas Navarro, Encarni y Diana, sobre el escenario del Auditorio Municipal del Cortijo de Torres. El sol y la luna, dos maneras de entender la feria, pero ambas profundamente malagueñas.

Encarni Navarro, en un momento de la actuación

Encarni Navarro, en un momento de la actuación / Gregorio Marrero

La mayor de las hermanas fue la que abrió la noche. Emocionada desde el primer segundo, Encarni Navarro comenzó cantando ‘Ámame otra vez’. De ahí en adelante, el Auditorio se convirtió en una reunión de amigos, con personas que cantaban al son del saxofón, la guitarra, el teclado y la percusión que acompañaban a la vocalista.

Comenzaron a sonar unos acordes que para quienes conocen a Encarni, son una clara declaración de intenciones. ‘La fiesta’ volvió a ser uno de los momentos más especiales, acompañada de la sonrisa quien la cantaba y de la emoción de todos los que estaban allí acompañándola. Pero la guinda llegó tras la aclamación del público pidiendo otra canción. Una canción de María Peláe volvía a cerrar una actuación de Encarni Navarro, pero esta vez era ‘Estoy buscona’ lo que sonaba en los altavoces.

Diana Navarro, en su tierra

Diana Navarro, en su tierra / Gregorio Marrero

Veinte años sobre los escenarios

Llegaba el turno de la hermana pequeña. Después de un pequeño parón y de que todo se pusiese a punto, las luces del auditorio volvían a apagarse a la espera de que pasase algo encima del escenario. Con un vestido tan azul como el cielo de la Feria de día, aparecía Diana Navarro mientras sonaba ‘Brindo por ti’. De ahí en adelante, todo fue un recorrido por los veinte años de la malagueña sobre los escenarios. «Vamos a celebrar la vida con el corazón bien ancho», dijo con la voz agradecida de quien vuelve a casa y se siente acogida por los suyos.

Ese agradecimiento se seguía mostrando a medida que pasaban los minutos. «Sin vosotros nada de esto tiene sentido» dijo antes de cantar ‘No te olvides de mi’. Pero Diana no podía contener las lágrimas sabiendo lo que se iba a vivir en aquel auditorio. Si pensaban que las Navarro iban a permitir encontrarse tan solo en el camerino, estaban equivocados. «Mi heroína y mi hermana mayor» fueron las palabras con las que Diana dio paso de nuevo a Encarni para cantar juntas ‘Embrujá por tu querer’. Unos minutos acompañados de la complicidad entre dos Hermanas que convirtieron el Auditorio en el cuarto de aquella casa en Huelin en el que crecieron juntas cantando.

Las hermanas Navarro, abrazándose

Las hermanas Navarro, abrazándose / Gregorio Marrero

El concierto continuaba al son de ‘Mira lo que te has perdido’ o ‘Campanera’, tema que levantó al público de su asiento para aplaudir. Otra invitada llegaba al escenario. Diana invitó a la cantaora malagueña Virginia Gámez para una actuación en solitario, por la que se mostró agradecida por tener la oportunidad de «cantarle a mi tierra y cantarle a mi gente». Una actuación despedida junto a la propia Diana.

Una Feria para volver a casa

El público fue dejando de ser espectador para convertirse en acompañante. Las voces desde las gradas, las palmas y los aplausos fueron dibujando una estampa tan malagueña como la propia Feria. Diana Navarro se quedó una vez más ‘Sola’ sobre el escenario, para recordar una vez más esa canción que tanto le ha dado. Pero en realidad, su público nunca ha permitido que Diana esté sin nadie. «Ya no estoy sola» resonó como la última declaración de una artista que había convertido el Auditorio Municipal en un lugar de encuentro entre canciones, recuerdos y emociones.

Entre aplausos y voces acompañándola desde las gradas, Diana puso el broche a una noche en la que la música volvió a demostrar que, en Feria, cantar juntos también es una forma de celebrar. baile ni en noches que terminan al amanecer. La Feria se construye con canciones, con recuerdos y con artistas capaces de ponerle música a una ciudad entera. Y durante la primera noche de conciertos en el Auditorio Municipal Cortijo de Torres, entre la voz de Encarni Navarro y la de Diana Navarro, Málaga volvió a reconocerse.

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