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Feria de Málaga

Peneque el Valiente, el héroe en forma de títere que es parte de la infancia de los malagueños vuelve a la Feria

El personaje creado por Miguel Pino en 1959 cumple 67 años llevando el teatro de títeres a varias generaciones y mantiene su cita con la Feria de Málaga, donde actuará el martes 18 de agosto en la Caseta Municipal Infantil

Señor Pino, Antonio Pino y Tina Madrina

Señor Pino, Antonio Pino y Tina Madrina / L.O.

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Blanca Ramos-Noguera

Blanca Ramos-Noguera

Antes de que Woody y Buzz Lightyear se viesen amenazados por la llegada de las pantallas y las nuevas tecnologías, en Villanueva de la Serena (Badajoz, Extremadura) nació un héroe de tela que junto a sus amigos, no tenía problema en enfrentarse al mal en el interior de un teatro itinerante. Su nombre era Peneque el Valiente, y vió la luz por primera vez en 1959 desde la imaginación de Miguel Pino. A finales de los años sesenta, Málaga se convirtió en su hogar y aquel títere comenzó a echar raíces hasta convertirse, con el paso del tiempo, en uno de los personajes que marcaron la infancia de los malagueños.

Miguel Pino, creador de Peneque el Valiente, junto a las marionetas

Miguel Pino, creador de Peneque el Valiente, junto a las marionetas / Compañía de Títeres de Peneque el Valiente

67 años de aventuras

Aunque parezca cosa de cuento, Peneque continúa subiéndose a los escenarios. Su historia, con 67 años de antigüedad, no se entiende únicamente como la de una compañía de títeres que ha conseguido mantenerse en el tiempo, sino como la de un personaje que ha conseguido pasar de padres a hijos y también a nietos. «Peneque el Valiente es mucho más que un títere, es un personaje que ha hecho soñar a varias generaciones de niños y niñas».», explicaba a este periódico Antonio Pino, el segundo hijo de quien dio vida al títere.

Su secreto parece estar precisamente en lo que lleva casi siete décadas intacto. Peneque sigue siendo, como su propio nombre indica, valiente, además de noble, divertido y cercano. Es un héroe que necesita de los niños para que el bien termine venciendo al mal. «Su esencia nunca cambia: la participación del público, el humor, la cercanía y los valores», señalaba Pino. Lo que sí ha evolucionado son los recursos técnicos, la iluminación, el sonido o la puesta en escena, además de los temas y el ritmo de las historias para acercarlas a los niños de cada época.

Miguel Pino junto a sus dos hijos

Miguel Pino junto a sus dos hijos / Compañía de Títeres de Peneque el Valiente

Un héroe que necesita a los niños

El papel de los niños durante la función es el de avisar a Peneque cuando hay algún peligro, gritan, contestan a las preguntas y le ayudan a enfrentarse a los peligros. «Cada representación era diferente porque escuchaba, improvisaba y convertía a los pequeños espectadores en protagonistas», explica Pino al recordar la principal virtud de su padre. Miguel Pino entendió desde el principio que los niños no tenían que ser espectadores, sino que tenían que formar parte del propio espectáculo. Antonio Pino recordaba que su padre «no hacía una función para los niños; hacía la función con ellos».

Algunos personajes. En el centro Peneque el Valiente

Algunos personajes. En el centro Peneque el Valiente / Compañía de Títeres de Peneque el Valiente

Haciendo un recorrido por todas sus aventuras, Peneque ha tenido que enfrentarse a villanos como la Bruja Pelos Blancos, Filibut el Malo o el Pirata Caratuerta, pero ahora se enfrenta a las nuevas tecnologías, a las pantallas y a la inmediatez que exigen los nativos digitales. Según contaba Antonio Pino a este periódico, el títere tiene algo para mantenerse en su lugar pese a estos “nuevos juguetes”, y es que «Peneque ofrece algo que ninguna pantalla puede sustituir, esa emoción compartida». Es una realidad que «el teatro ocurre aquí y ahora» y cada espectáculo es irrepetible, pero permanece la conversación entre Peneque y quienes están al otro lado del telón. «La cercanía. La improvisación. La posibilidad de mirar a los niños, escuchar sus respuestas y hacerles sentir protagonistas», resumía.

Un hueco especial en Feria

Peneque mantiene su cita con la Feria de agosto, y este año volverá a encontrarse con los más pequeños el 18 de agosto a las 21.30 horas en la Caseta Municipal Infantil. Una relación que viene de lejos, según aseguraba Pino, «desde finales de los años 60», algo que la compañía considera «un auténtico privilegio». Una cita que se ha convertido en imprescindible, y que es la prueba fehaciente de que «cuando algo pasa de padres a hijos durante tantos años, deja de ser una actividad para convertirse en una tradición».

En el centro Miguel Pino, junto al Señor Pino y a Tina Madrina

En el centro Miguel Pino, junto al Señor Pino y a Tina Madrina / Compañía de Títeres de Peneque el Valiente

Pasar de padres a hijos y marcar generaciones. Ese es el verdadero regalo de continuar viviendo aventuras junto a Peneque el Valiente. Antonio Pino hablaba en nombre de todo su equipo al admitir que escuchar a algún padre que él también creció viviendo las aventuras del títere es sin duda «el mayor premio que podemos recibir». En Málaga, esa relación parece todavía más profunda, Peneque dejó de ser hace tiempo un personaje ajeno a la ciudad para «formar parte de la memoria sentimental de la ciudad».

Tres generaciones sobre las tablas

Pensar que Peneque vive sus aventuras solo es cometer un error garrafal. Además de contar con el apoyo del Profesor Tivolín, de su inseparable Bolo el Sabio y de su amor la Princesita Linda, el héroe cuenta con un equipo que trabaja durante todo el año en los guiones, las escenografías, los muñecos, la música, la producción y la logística. Sobre el escenario, actualmente son tres: Miguel Pino, Antonio Pino e Isabel Hurtado.

Isabel Hurtado, Antonio y Miguel Pino

Isabel Hurtado, Antonio y Miguel Pino / Compañía de Títeres de Peneque el Valiente

Más allá de los personajes de trapo, cada aventura cuenta con dos imprescindibles de carne y hueso que le cubren las espaldas. Tina Madrina, con su inocencia y su dulzura, y el Señor Pino, con su complicidad con el público, son piezas fundamentales de un universo que ha ido creciendo sin perder sus raíces. Según Antonio, «mantienen viva la conversación con el público que tanto caracteriza a la compañía».

Tina Madrina. De fondo, Miguel Pino

Tina Madrina. De fondo, Miguel Pino / Compañía de Títeres de Peneque el Valiente

Un miembro más de la familia

Hablar de Peneque el Valiente, es para Antonio Pino como hablar de alguien de su familia. El personaje creado por su padre ha estado presente en cada momento de su vida. Tanto es así, que ser titiritero es su profesión. La marioneta ha visto nacer a su hijo y a sus sobrinos, ha protagonizado los momentos más divertidos de las comuniones de hijos de amigos y le ha acompañado en viajes por todo el mundo. Peneque nunca le ha abandonado, ni él nunca abandonará a Peneque. «Más que un personaje, es parte de nuestra historia y de nuestra identidad», explicaba.

Ahí precisamente está el secreto por el cual Peneque es capaz de arrinconar a las pantallas. Peneque el Valiente y sus amigos no necesitan hacer algo nuevo constantemente para seguir emocionando. Le basta con salir de su teatrillo, mirar a los niños y esperar a que todo un público lleno de grandes y pequeños estén preparados para cantar con él: «Peneque, Peneque, ¿dónde te metes?».

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