21 de marzo de 2019
21.03.2019
Crítica

Un ómnibus difícil de entender

Crítica de '7 razones para huir', de la Sección Oficial

21.03.2019 | 05:00
Una imagen de «7 razones para huir».

Hay una categoría cinematográfica llamada películas ómnibus; filmes formados por historias breves o episodios habitualmente unidos por un tema común o mediante una narración enmarcada. Pues 7 razones para huir es una película ómnibus, de eso no hay duda; lo que sí confunde al espectador es su estilo cinematográfico y las enigmáticas sensaciones que pretende causar en el espectador durante el visionado.
Se estrenó mundialmente en el Festival SXSW de Austin Texas y ahora compite en la sección oficial del 22 Festival de Málaga. Cine en Español. La premisa de la película es aparentemente sencilla: diseccionar sin miedo aparente ni censura la situación social de nuestro país apoyándonos en unos personajes engullidos en la cotidianidad y empáticos a primera vista.

Los realizadores Esteve Soler, Gerard Quinto y David Torras son las cabezas pensantes de este proyecto, encargados de llevar a cabo esta historia ómnibus difícil de catalogar y entender, cuyo regusto político-social no acierta en desvelarnos los verdaderos propósitos de sus propios creadores.

La falta de estilo y la escasa destreza en la puesta en escena hacen que un producto en principio destinado a pellizcarnos y hacernos saltar la alarma en temas de calado y de interés social acabe convirtiéndose en un enorme puzzle donde conviven la crueldad, el horror, la estupidez y la falta de comunicación sin dejar del todo claro al espectador ese a veces necesario nítido lienzo donde encontrar una guía de lo visto y así dar sentido al resultado final de la película.

Si algo bueno tiene 7 razones para huir es su capacidad para lanzarte a volver a ver Relatos salvajes, para que no olvidemos las cosas magníficas que se pueden hacer con este seudogénero cinematográfico. Y porque siempre nos quedará el inolvidable Bombita.

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