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Premio Ricardo Franco

Francisco J. Lombardi: "No sé si el cine puede transformar pero sí ayuda a generar conciencia crítica"

El veterano realizador peruano es protagonista por partida doble de la jornada de hoy del Festival de Málaga: presenta su más reciente película, 'El corazón del lobo', en la competición y recibe el Premio Retrospectiva, un reconocimiento a su extensa carrera

El director peruano, en el AC Málaga Palacio

El director peruano, en el AC Málaga Palacio / Jorge Zapata/EFE

Málaga

El director peruano Francisco J. Lombardi será homenajeado esta noche en el Festival de Málaga, un reconocimiento que el cineasta recibe con especial emoción por su larga relación con el cine español. En conversación con este medio, el realizador reflexiona sobre el momento del cine latinoamericano, su nueva película (sobre Sendero Luminoso) y el papel del cine como herramienta para generar pensamiento crítico.

¿Cómo se siente al recibir este reconocimiento en el Festival de Málaga?

Es muy bonito, especialmente porque es un festival de cine español. Mi relación con España en cuanto al cine es muy fuerte, porque algunas de mis películas más importantes las he hecho con la ayuda de productores españoles. Además, mis películas han tenido mucha difusión aquí, en festivales como Málaga, San Sebastián o Valladolid, así que es especialmente grato recibir este reconocimiento.

Este año el Festival cuenta con una fuerte presencia del cine latinoamericano. ¿Cree que la zona vive un buen momento creativo?

Sí, claro. Yo diría que desde que los gobiernos de distintos países empezaron a darle importancia al cine como un elemento de afirmación de la identidad nacional, se facilitó mucho la producción de películas. Eso ha hecho que haya mucho cine latinoamericano y, cuando hay tanta producción, siempre aparece un grupo de películas muy destacadas. En Perú, por ejemplo, hay un movimiento de cineastas jóvenes muy interesante. Hace veinte años era difícil hacer un panorama del cine peruano porque había muy pocas películas; hoy cuesta escoger porque hay demasiadas propuestas interesantes.

Su última película, 'El corazón del lobo', aborda el impacto de la violencia en la infancia. ¿Qué le llevó a contar esta historia?

De alguna manera es una continuación o un diálogo con La boca del lobo, una película que hice hace muchos años sobre la violencia en Perú, pero desde la mirada de los militares que llegan a un pueblo. Siempre tuve la sensación de que había dejado una deuda pendiente, porque el otro lado del conflicto casi no aparecía. Con el tiempo leí el libro 'El miedo del lobo', de Carlos Enrique Freyre, que cuenta la historia de un niño que crece dentro del entorno de Sendero Luminoso. A través de esa mirada pude entender muchas cosas que antes no comprendía, como que había personas obligadas a formar parte del movimiento y otras que habían asumido una ideología que ni siquiera entendían del todo.

¿Cree que el cine sigue teniendo un poder transformador?

No sé si transformador, pero sí creo que puede ayudar a generar pensamiento crítico. El cine es un medio muy amplio, que llega a mucha gente a través de las salas, la televisión o las plataformas. Tiene la capacidad de acercarnos a realidades distintas y de hacernos reflexionar sobre ciertos temas.

En Latinoamérica poder haber rodado 19 películas es casi un privilegio

A lo largo de su carrera ha trabajado en varias coproducciones con España. ¿Con qué películas se queda especialmente?

Diría que sobre todo con La boca del lobo, Caídos del cielo y Bajo la piel. Son quizá las más fuertes de mi filmografía y las que más cariño les tengo.

También dirigió 'No se lo digas a nadie', basada en la novela de Jaime Bayly.

Sí. Es una película más peruana porque está muy vinculada a la cultura limeña y al contexto social del país en ese momento. Hubo un intento de adaptarla para España, pero finalmente se decidió rodarla en Perú porque la realidad en torno a esos temas era bastante distinta.

Después de casi veinte películas, ¿sigue teniendo ganas de seguir rodando?

Sí, claro. Cuando no tengo un proyecto en el que trabajar, aunque sea escribir un guion, me siento completamente desamparado. Para mí hacer cine es parte del día a día de mi vida.

¿Tiene ya en mente su próxima largometraje?

Siempre estoy trabajando en algún proyecto. Espero poder hacer pronto mi película número veinte. En Sudamérica, poder mantener una trayectoria así es casi un privilegio.

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