DE CLIMA EXCELENTE A MEJORABLE

Jorge Olcina
ANÁLISIS - Jorge Olcina
Presidente de la Asociación Española de Geografía Universidad de Alicante

Uno de los efectos que vamos a percibir a causa del calentamiento que se registra en nuestro planeta es la pérdida de confort climático. Es decir, habrá una pérdida de la regularidad de los fenómenos atmosféricos y sus efectos en los elementos climáticos básicos: temperatura, humedad, precipitación o viento. Esa regularidad es lo que otorga confort climático a un territorio, la que caracteriza el clima aprovechable para el desarrollo de actividades económicas y para el bienestar de los seres vivos que viven en dicho territorio. España, a pesar de la diversidad de climas que tiene, disfruta de un confort climático elevado, especialmente en las áreas costeras. Pero los últimos informes, con datos reales registrados en los últimos treinta años en las ciudades, no dejan lugar a dudas. Estamos perdiendo confort climático debido al aumento del calor nocturno y a la combinación de temperaturas elevadas en el centro del verano con la humedad del aire en las zonas costeras. Las denominadas «noches tropicales» se han triplicado o cuadruplicado en varias ciudades del centro y de la costa en los últimos treinta años. Registramos en muchas localidades casi sesenta jornadas con termómetros que no bajan de 20º por la noche. Una evidencia incontestable de esta pérdida de confort es el incremento exponencial que tiene la instalación de aparatos de aire acondicionado en las viviendas. Hace 30 años, disponer de una instalación así en las casas se tenía como un lujo; hoy es casi una necesidad, especialmente en el sur peninsular y en el litoral mediterráneo. Las previsiones de cambio climático que maneja la UE para el último tercio del presente siglo indican que nuestro país pasará de tener un clima «excelente» en términos de confort climático, a un clima «mejorable». Y esto tiene una implicación directa en nuestra actividad turística, donde la modalidad principal de «sol y playa» va a tener que alterar calendarios de temporada alta e imponer medidas de adaptación a la subida de temperaturas en instalaciones y municipios.

Redacción: Joan Lluís Ferrer (coordinador), Luis Mario Arce, Francisco José Benito y Minerva Mínguez. - Diseño y maquetación: Javier Caldito
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