Bebidas únicas
“made in” Islas Canarias

Es cuna del ron y alberga la fábrica de este destilado más antigua de Europa. Solo aquí podrán probar vinos volcánicos y hacer una cata submarina. Vio nacer la cervecería artesanal con más solera de España y guarda el secreto del vodka más puro del mundo. Hablamos del archipiélago canario, templo de tragos únicos que suman años, prestigio y buen sabor.

Cuando alguien piensa en vodka lo último que se le viene a la cabeza es sol y playa, ¿verdad? Pero, ¿y si les digo que el vodka más puro del mundo se fabrica en las Islas Canarias? “¡Se le fue el baifo!”, dirían algunos seguros de mi metedura de pata y echando mano del refranero canario. Pues no. Muy lejos de la fría Rusia, en Ingenio, una localidad de Gran Canaria que debe su nombre a las instalaciones destinadas al procesamiento de la caña de azúcar, se fabrica Blat, el único vodka del mundo que ha recibido la certificación de las autoridades sanitarias estadounidenses de que cada botella está libre 100% de impurezas.

El vodka más puro del mundo se fabrica en las Islas Canarias

“La excepcional pureza de Blat se consigue gracias a la unión del mejor trigo combinado con el agua procedente de las galerías subterráneas de roca volcánica de Canarias. Alcohol y agua, nada más”, explican los creadores, los hermanos Esteban y Fernando Banús, quienes subrayan además que su bebida “no deja resaca”. Pero si alguien ansía conocer cómo consiguen eliminar totalmente las impurezas propias de la fermentación, malas noticias: las visitas a la planta están prohibidas a fin de seguir preservando el secreto “mejor guardado del Atlántico”.

De tal caña, tal ron

Pero no es este el único misterio y la única sorpresa que esconden las Islas Canarias en materia de bebidas espirituosas. De nuevo les propongo un juego, pero en esta ocasión tienen que señalar en un mapa la cuna del ron. Seguro que muchos de sus dedos apuntan al Caribe. Esta bebida, la favorita de piratas y navegantes, comenzó a escribir su historia hace cinco siglos en América cuando Cristóbal Colón llevó la caña de azúcar –su materia prima- hasta las Antillas. ¿Adivinan de dónde procedía esta caña?

La caña de azucar es la materia prima del ron

Hablar de ron es hablar de las Islas Canarias ya que de aquí salió la caña de azúcar que llevaron los conquistadores. Además, en el archipiélago se elaboran hoy destilados únicos como el Ronmiel de Canarias, con Denominación Geográfica Específica desde 2005. Si les gusta el ron, tienen que descubrir los matices de esta dulce variedad de origen popular y fuertemente enraizada en la tradición canaria. Solo, como aperitivo o postre, en chupito con nata montada y un toque de canela, acompañado con una piedra de hielo, combinado con zumo de limón o en coctelería… ustedes eligen.

Arehucas produce 3 millones de botellas de ron al año

Arucas, sabor a tradición

Aunque la producción de ronmiel se puede realizar en todo el archipiélago, Arucas, municipio en el norte de Gran Canaria, es conocido como la Ciudad del Ronmiel, tanto por la producción de caña como porque aquí se encuentra la histórica Destilerías Arehucas, la fábrica de ron en activo más grande y antigua de Europa.

Establecida en 1884 como planta azucarera, a día de hoy Arehucas (nombre que proviene del topónimo aborigen de la zona), produce 3 millones de botellas de ron al año y factura en torno a 20 millones de euros anuales. ¡Casi nada! En su amplio catálogo de productos, por supuesto, ronmiel, pero además rones envejecidos 7, 12 y 18 años y, la joya de la corona, el ron “Capitán Kidd”, que embotellan directamente de unas barricas en las que permanece desde 1983. Además, saben a tradición su licor de plátano o el de bienmesabe, que captura y sintetiza la esencia del genuino postre isleño.

Barricas de la bodega de Destilerías Arehucas

Si les han dado ganas de conocer de cerca este templo del ron están de suerte, ya que “La Fábrica”, como popularmente se la conoce, tiene sus puertas abiertas para todo aquel que se acerque a Arucas. “El año pasado superamos los 95.000 visitantes, muchos alemanes y nórdicos, pero también cada vez más turistas peninsulares e isleños”, señala César Arencibia, responsable de turismo y relaciones públicas. Por 3,50€, “se aprende sobre el devenir de una empresa centenaria y una industria de una larga y arraigada tradición” visitando la bodega de añejamiento (con hileras de barricas de roble, algunas firmadas por personajes famosos), el molino, la sala de fermentación, la destilería y la planta de embotellado, antes de pasar a la degustación de rones y licores. Como subraya el responsable: “Quien nos visita se encuentra con un pedazo de la historia sensorial de nuestra isla”.

Cerveza tropical y artesanal

Si el ron hermana Canarias con el Caribe, la influencia latina se nota también en otras bebidas. Sin ir más lejos, la cerveza local por excelencia de Gran Canaria se llama Tropical, mismo nombre que una centenaria cerveza cubana. “Tropical, la cerveza sin rival” se fabrica desde 1924, y es la hermana mayor de Dorada, la marca más consumida en Tenerife.

Pero entre estas marcas clásicas, producidas por la Compañía Cervecera de Canarias, y otras conocidas cervezas industriales, en los últimos años ha empezado a ganar terreno otra generación de nuevas y atractivas elaboraciones de cerveza que llevan por apellido “artesanal”.

Jaira, Tierra de Perros, Gara, Nao o Chutney son algunas de las cervezas artesanales canarias que coexisten en el Archipiélago Canario y compiten con los gigantes del lúpulo y la cebada. “El sector está en un auténtico boom, ha proliferado enormemente y sube como la espuma. Actualmente, en Canarias, tendremos alrededor de 20 fábricas de cerveza artesana”, cuenta Teresa Queipo, al frente de TACOA, la primera fábrica artesanal de cervezas de Canarias y, actualmente, la más antigua de España.

Si son cerveceros y sienten sed con solo oír las siglas IPA, IBU o ALE, en la fábrica que TACOA tiene desde 2001 en el municipio de El Sauzal, Tenerife, disfrutarán viendo el delicado proceso de fabricación de sus cervezas. Si, por el contrario, estos términos no les dicen nada o les suenan a chino, aquí podrán empezar a escribir su particular “birrapedia”. Además de probar sus creaciones “elaboradas con ingredientes 100% naturales”, Teresa invita a los visitantes a aventurarse en el maridaje con platos de la gastronomía canaria: “El queso curado Maxorata (Fuerteventura) es perfecto para maridar una cerveza IPA; a un bacalao salado con encebollado, al estilo canario, le iría de perlas una Golden Ale; para un escaldón de gofio con caldo de cocido, una Pale Ale; para un conejo al salmorejo recomendamos la Porter, cerveza negra estilo inglés elaborada con miel de palma”.

TACOA elabora además “El Teide”. Cuatro maltas, tres lúpulos, agua volcánica y miel floral de tajinaste rojo, planta endémica que solo crece en la montaña más alta de España (3.718 metros). Los únicos lugares del mundo para adquirirla son el teleférico y el Parador de Las Cañadas, así que si suben al Teide no se olviden de redondear la visita probando in situ la cerveza más exclusiva.

Cerveza artesanal “El Teide”

Vides únicas en el mundo

Pero este viaje de los sentidos por las Islas Canarias no estaría completo sin probar sus vinos. El Archipiélago se ha consolidado como un destino idóneo para el enoturismo y en casi todas las islas encontrarán deliciosos vinos con denominación de origen propia. En total hay diez D.O.P., cinco de ellas en Tenerife, una en Gran Canaria, La Gomera, El Hierro, La Palma y Lanzarote.

La uva de malvasía, preferente en los viñedos de Lanzarote, es la variedad que más fama ha dado a los vinos del Archipiélago. Siglos atrás tuvo a sus pies a toda Inglaterra y tal fue el éxito de su dulce sabor que grandes escritores como Shakespeare o Robert Louis Stevenson la mencionaban en sus obras. Pero el patrimonio vitivinícola de Canarias es rico y variado. Cabe destacar que las Islas estuvieron totalmente exentas de la “terrible plaga de la filoxera” que en la década de 1870 azotó Europa y causó tantos estragos en las principales zonas vitivinícolas españolas. Esto, unido a las características volcánicas de los suelos y la variedad de paisajes y microclimas, explica que en las Islas convivan variedades de vid únicas en el mundo con otras de extraordinario carácter y personalidad. En total existen “más de 80 variedades de vides identificadas”, explican desde la D.O.P. Islas Canarias, “marca común” creada para la proyección del vino canario en el exterior.

Uva de malvasía

Vinos volcánicos y submarinos

Reliquia viviente es, por ejemplo, la uva forastera de La Gomera: su antigüedad alcanza como mínimo quinientos años, frente a los 150 de las vides de Europa. Y si visitan el Paisaje Protegido de La Geria, en Lanzarote, donde operan numerosas bodegas, entenderán por qué se suele hablar de viticultura heroica cuando se hace referencia a los viñedos más singulares de España. Un paisaje único, resultante de las erupciones volcánicas del siglo XVIII, esconde cepas de malvasía volcánica que precisan de un mantenimiento constante y manual para obtener excelentes vinos blancos y dulces. Normal que un espectáculo así atraiga cada año a miles de aficionados al turismo del vino.

Paisaje Protegido de La Geria, Lanzarote

Pero si buscan emociones fuertes, las Islas Canarias les tiene reservada otra sorpresa. Oculta bajo las aguas del océano Atlántico, la Bodega Submarina de Canarias, en Porís de Abona (Tenerife), ofrece una experiencia única en el mundo: hacer una cata a 18 metros de profundidad y luego visitar Bodegas Monje para disfrutar de un almuerzo y comparar el vino submarino con su testigo en tierra.

¿Se animan?