Curiosidades, mitos y consejos sobre el corazón: el motor que nunca descansa
¿Sabías que el corazón puede seguir latiendo unos minutos fuera del cuerpo si tiene oxígeno? Especialistas de Cardiología de Quirónsalud explican cómo proteger el corazón, detectar riesgos y desmontan los principales mitos.
“El corazón empieza a latir en la cuarta semana de gestación y sigue sin parar hasta el final de la vida”. Esta es solo una de las miles de curiosidades que existen -y que quizá no conoces- sobre del corazón. Y es que, un órgano tan fascinante e incansable nos despierta a su vez numerosas curiosidades.
Además, hay datos que sorprenden: el corazón bombea sangre con la suficiente fuerza como para lanzarla a más de nueve metros si se dejara salir por una arteria abierta o late más rápido en las mujeres que en los hombres, con un promedio de 78 latidos por minuto frente a 70.
Por todo ello, numerosos especialistas coinciden en la importancia de mantener una rutina saludable para cuidarlo. Para profundizar, hemos hablado con distintos cardiólogos de Quirónsalud que explican cuáles son los principales factores de riesgo cardiovascular, cuándo acudir a urgencias, qué mitos conviene desterrar y cuáles son los avances que están transformando la cardiología.
Mitos sobre las enfermedades del corazón
El doctor Toni Soriano, del Servicio de Cardiología en el Hospital Quirónsalud Barcelona, destaca que uno de los mitos más frecuentes es pensar que las enfermedades del corazón solo afectan a personas mayores. “La mayoría de las enfermedades cardiovasculares se pueden prevenir. Evitar el tabaco es clave y pequeños cambios sostenidos en el tiempo tienen un impacto enorme en la salud y en la esperanza de vida”, señala.
Por su parte, el doctor Armando Oterino, del Servicio de Cardiología del Hospital Quirónsalud Cáceres, recuerda una frase atribuida a Hipócrates: “Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu medicina”, y enfatiza que los hábitos saludables mantenidos a largo plazo siguen siendo la mejor forma de proteger el corazón.
Señales de alerta: cuándo consultar y cuándo acudir a urgencias
“Muchos síntomas cardíacos se minimizan porque van y vienen o no duelen, pero pueden ser señales de riesgo”, indica el doctor Antonio Esteban, jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Quirónsalud Málaga. Entre los síntomas por los que recomienda acudir a un cardiólogo menciona el cansancio inusual, la falta de aire o las palpitaciones frecuentes o inusuales. “El corazón no siempre avisa con dolor torácico clásico; a veces lo hace con aire, cansancio o síntomas atípicos. Por eso, si se repiten, conviene pedir cita”, explica.
Por su parte, el doctor Soriano señala que hay situaciones en las que no se debe esperar para acudir a urgencias: “Dolor torácico opresivo que dura varios minutos, especialmente si se acompaña de sudor frío, náuseas o dificultad para respirar, así como la pérdida de conocimiento, las palpitaciones muy rápidas o la falta de aire súbita”.
La doctora Catherine Lauwers, jefa de Servicio Cardiología del Hospital Quirónsalud Valencia, recuerda que en cardiología el tiempo es determinante, especialmente cuando se trata de un infarto: debemos de reabrir la arteria ocluida en el menor tiempo posible: "El tiempo es músculo cardiaco vivo. Si se trata de un infarto, cuanto más tiempo el músculo cardiaco no reciba oxígeno, más células morirán y el corazón quedará débil. El tiempo es vida", por ello es tan importante que el paciente acuda pronto al hospital o se avisé cuanto antes a los sanitarios, subraya.
Factores de riesgo cardiovascular
El el doctor Oterino explica que existen factores de riesgo clásicos como la hipertensión arterial, el colesterol LDL elevado, la diabetes, el tabaquismo o la obesidad que requieren especial atención. “El control de estos factores es fundamental para evitar que aparezca o se repita un evento cardiovascular”, señala.
Sin embargo, la doctora Catherine Lauwers advierte de otros factores menos valorados, como el estrés crónico, el sueño insuficiente o pasar muchas horas sentado. “Estos factores aumentan la inflamación, la presión arterial y el riesgo de eventos cardiovasculares incluso en personas jóvenes”, explica. Según la especialista, “la inflamación crónica puede hacer que las placas de colesterol se inflamen y se rompan, lo que desencadena un infarto o un ictus”.
La prevención es importante: "El tiempo es vida"
El doctor Antonio Esteban recomienda realizar chequeos regulares que realmente aporten valor, como la medición periódica de la tensión arterial, análisis de colesterol y glucosa, y una evaluación del riesgo cardiovascular según la edad, los antecedentes y los factores de riesgo.
En cuanto a cambios de hábitos, considera que dejar de fumar y controlar la presión arterial son los más impactantes, mientras que perder peso de forma sostenida, mantener una rutina de ejercicio y regular el sueño suelen ser los más difíciles de mantener. En la misma línea, el doctor Armando Oterino añade que no hacen falta cambios perfectos, sino sostenibles en el tiempo. “Pequeños avances mantenidos tienen un gran impacto real”, afirma.
Por su parte, la doctora Lauwers aconseja actividad física regular —al menos 150 minutos semanales—, una dieta equilibrada de tipo mediterráneo, control del peso, buen descanso y una adecuada gestión del estrés. “El mayor reto no es empezar, sino mantener los cambios a largo plazo”, indica.
Medicación: ¿cómo deciden los cardiólogos?
“El tratamiento se decide de forma escalonada según el riesgo basal del paciente. Si un factor de riesgo es extremadamente alto, puede implicar iniciar medicación directamente. Por ejemplo, el paciente que tiene más riesgo es el que ha tenido un evento previo por lo que, en esos casos, entre otros, iremos a buscar tratamientos precoces e intensos que controlen todos esos factores de riesgo”, explica el doctor Oterino.
El doctor Esteban añade que en consulta se guían principalmente por el riesgo global del paciente, el nivel del factor de riesgo y la respuesta a los cambios de hábitos.
Avances que transforman la cardiología
“La cardiología está viviendo una auténtica revolución”, señala el doctor Soriano. “Los nuevos fármacos reducen de forma muy eficaz el colesterol o mejoran la insuficiencia cardíaca, incluso en pacientes complejos, alargando la supervivencia. Además, la tecnología de imagen es cada vez más precisa y muchos procedimientos que antes requerían cirugía abierta hoy se realizan por cateterismo, con menos riesgos y una recuperación más rápida”.
La doctora Lauwers añade que estos avances permiten tratamientos más precoces y personalizados. “Con detección y tratamiento tempranos, podemos prevenir hasta un 80 % de los eventos cardiovasculares en adultos jóvenes”, afirma.