05 de julio de 2011
05.07.2011
Michelle Bachmann

La «esposa sumisa» que quiere ser presidenta

Una congresista republicana ha manifestado su creencia en la «sumisión» de la mujer hacia su esposo

04.07.2011 | 03:46

La congresista republicana por Minnesota Michelle Bachmann se ha destacado como una de las figuras en alza del movimiento ultraconservador Tea Party. Esta semana ha lanzado su candidatura para ser la próxima aspirante republicana a la Casa Blanca. «Me hice cristiana a los 16 años. Le di mi corazón a Cristo», dijo en una entrevista Bachmann, quien se define como una evangélica conservadora, según informa la web de la BBC.

La congresista también ha dicho que trata de guiar su vida según las enseñanzas de la Biblia. Y en la sagrada escritura se indica que la mujer debe someterse a la voluntad de su marido. Ya en el pasado Bachmann ha dicho creer en esa directriz y ha explicado que cuando estudió leyes impositivas lo hizo por recomendación de su esposo, Marcus, quien habría sido el «conducto escogido por Dios para guiarla en su desarrollo profesional».

Su posible candidatura, que ha sido compa­rada con la de Sarah Palin, ha originado un intenso debate teológico y político en la derecha religiosa estadounidense.

El reverendo Willian Ainvector, de la Iglesia Libre Reformista de Pensilvania, asegura que hay razones bíblicas para objetar que Bachmann se convierta en presidenta. «Primero está la doctrina bíblica de la primacía del hombre sobre la mujer que está establecido en el orden de la creación», dijo.

Iguales no, «complementarios»

Sin embargo, algunos evangélicos dicen haber encontrado la solución a este dilema, como los del Consejo para la Hombría y Feminidad Bíblica, un grupo creado en 1987 para «combatir el igualitarismo feminista». Para resolver el problema de las mujeres ocupando espacios en la esfera política, el Consejo ha acuñado el concepto del «complementarismo». Según esta idea, los hombres y las mujeres son iguales, pero tienen papeles diferentes en la sociedad.

Así, mientras los hombres ocupan el liderazgo en el hogar y la iglesia, las mujeres deben una «gozosa sumisión». Una situación que no afectaría al poder civil, al ser diferen­te de la esfera doméstica.

Pero quizá los desafíos más inmediatos que enfrenta Bachmann no sean de corte teológico sino político y económico. Entre ellos el convencer de que ella puede impedir que Barack Obama repita en la Casa Blanca, y conseguir la financiación para conseguirlo.

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