10 de febrero de 2015
10.02.2015
Conflicto territorial

España descarta el envío de armas a Ucrania

Margallo expresó su apoyo a la unidad y confía que la reunión del miércoles sea "una oportunidad para la paz"

10.02.2015 | 20:50
Margallo rechaza la entrega de armas a Ucrania
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España descarta el envío de armas a Ucrania

El ministro español de Exteriores, José Manuel García-Margallo, expresó este martes en Kiev su apoyo a la integridad territorial y a la independencia de Ucrania confiando en que la reunión de este miércoles en Minsk suponga "una oportunidad para la paz", y descartó por el momento que España vaya a enviar armas a este país.

García-Margallo realizó una visita a Ucrania, coincidiendo con la escalada bélica que registra el este en su lucha contra los separatistas prorrusos en las regiones de Donetsk y Lugansk y mientras se avivan los esfuerzos diplomáticos para frenar la guerra que llevan a cabo los líderes de Alemania, Francia, Rusia y Ucrania.

En la víspera de la reunión que este miércoles celebrarán estos cuatro países en Minsk (Bielorrusia), el jefe de la diplomacia española, que visita Kiev con la responsabilidad que supone ocupar desde el 1 de enero un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, tuvo reuniones con el presidente del país, Petró Poroshenko, el primer ministro, Arseni Yatseniuk, su homólogo, Pavlo Klimkin, y la ministra de Finanzas, Natalia Jaresko.

Antes visitó la Plaza de la Independencia, conocida como Maidán, y depositó flores en el monumento al centenar de manifestantes fallecidos durante los violentos enfrentamientos registrados en febrero de 2014 contra el régimen del prorruso Víctor Yanukóvich.

García-Margallo dejó claro que la entrega de armas a Kiev no es una cuestión que actualmente esté sobre la mesa del Consejo de Ministros de España y que los esfuerzos actuales se centran en "ayudar, apoyar y alentar una solución dialogada y negociada, primero en Minsk y después un acuerdo de largo alcance que respete la integridad territorial e independencia de Ucrania".

Hasta ahora el Gobierno español ha suministrado chalecos y otros medios defensivos a las fuerzas armadas de Ucrania en su conflicto con los separatistas prorrusos.

La posición de España coincide con la de la Unión Europea, contraria a armar a Ucrania, frente a la que defiende el Gobierno estadounidense de Barack Obama, que no lo descarta.

Klimkin, que agradeció a España su postura firme en la defensa de la integridad territorial ucraniana, insistió en que la recepción de armas se sigue negociando hoy en día y explicó que su país necesita armamento "para defenderse de los ataques de los terroristas".

El ministro español consideró necesario dar "una oportunidad a la paz" y que en Minsk, que reunirá previsiblemente a los líderes de Alemania, Francia, Rusia y Ucrania, se pueda llegar a una solución que agrade a todos en un conflicto que ha causado ya más de 5.600 muertos, entre ellos muchos civiles, desde abril de 2014.

España respalda la negociación diplomática emprendida por Francia y Alemania para frenar la guerra y cree que Minsk, según García-Margallo y en lo que coincidió con Poroshenko, es "una de las últimas oportunidades para la paz y que el escenario en caso de fracaso es desconocido y de consecuencias imprevisibles".

De hecho, los ministros de Exteriores de la UE acordaron nuevas sanciones contra 19 personas y nueve entidades a las que consideran responsables de la crisis en el este de Ucrania, pero decidieron condicionar su aplicación -aplazada hasta el lunes- a la evolución de los esfuerzos diplomáticos que se desarrollan estos días.

Desde el comienzo del conflicto, España ha defendido firmemente una solución política duradera y definitiva, en base a los acuerdos de paz de Minsk (alcanzados en septiembre de 2014) y el respeto, en todo caso, de la legalidad internacional y de los principios de soberanía, independencia e integridad territorial de Ucrania.

La visita del ministro español, que aseguró que la relación bilateral con Ucrania va por "buen camino", tuvo también una vertiente económica y, de hecho, viajó a la capital ucraniana con una delegación de empresarios españoles.

España busca oportunidades de negocio en un país cuya maltrecha situación económica se ha agravado con el conflicto, pero que recibirá dinero de los planes de apoyo financiero de la UE -unos 11.000 millones de euros- y del Fondo Monetario Internacional, aproximadamente 17.000 millones de dólares, a cambio de acometer una serie de reformas en su sistema.

Por ello el objetivo del viaje fue también relanzar las relaciones económicas y comerciales con España, actualmente escasas, según explicó en la inauguración de un Foro Empresarial, en el que participaron importantes empresas de ambos países en sectores estratégicos como el energético, transporte e infraestructuras.

El ministro animó a Ucrania a emprender reformas estructurales para crear unas buenas condiciones económicas y aseguró que los empresarios españoles "creen en el futuro de este país y están deseando colaborar en ese relanzamiento de la economía".

Además, Klimkin instó a España y Reino Unido a solucionar su conflicto en torno al aeropuerto de Gibraltar -el Gobierno de Mariano Rajoy quiere que se quede fuera del acuerdo de la UE-, lo que impide la liberalización del tráfico aéreo en Ucrania.

España y Ucrania firmaron además un acuerdo sobre protección recíproca de información clasificada.

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