21 de mayo de 2018
21.05.2018
Polémica

Dos estadounidenses, retenidas en Montana por hablar español

Un agente de la patrulla fronteriza sacó de una estación de servicio a las mujeres para interrogarlas

21.05.2018 | 21:35

Dos ciudadanas estadounidenses fueron interrogadas y retenidas brevemente en el estado de Montana, noroeste del país, por hablar español y sin razón aparente por un agente de la patrulla fronteriza, según informaron hoy medios locales.

Las dos estadounidenses, de origen mexicano, se encontraban en una gasolinera charlando en español el pasado miércoles, cuando un agente de la agencia migratoria les interrumpió y les sacó del local para realizarles un interrogatorio.

El incidente ocurrió en Havre, un municipio al norte del estado de Montana y que se encuentra cerca de la frontera con Canadá, y fue grabado por una de las afectadas, Ana Suda.

En el vídeo, Suda pregunta al agente por qué les había pedido su identificación y este responde que lo hizo porque les había escuchado hablar en español.




"Señora, la razón por la que le he preguntado por su identificación es porque vine y vi que estaban hablando en español, lo que se escucha rara vez por aquí", argumentó el oficial de la Patrulla Fronteriza, quien rechazó que se tratará de una categorización racial.

"Es el hecho de que habléis en español en la tienda en un estado que es predominantemente de habla inglesa", incidió el agente, según el vídeo recogido por estos medios.

En declaraciones a "The Washington Post", Suda relató los hechos y dijo haberse sentido incómoda después de que el agente les llevará a la zona de estacionamientos exterior, razón por la que comenzó a grabar la situación.

"Estábamos hablando e iba a pagar. Miré hacia arriba, le vi y me pidió mi documento de identidad. Le miré como diciendo '¿de verdad?' y él me miró como 'sí, de verdad'", narró la ciudadana estadounidense, que dijo haber sido retenida durante 40 minutos en los que su amiga "no dejó de llorar".

Suda comentó que estaba "muy avergonzada por estar fuera de la gasolinera", ya que "todo el mundo" les miraba como si estuvieran haciendo algo malo: "No creo que hablar español sea un crimen", enfatizó.

La Oficina de Protección de Aduanas y Fronteras (CBP) dijo en un comunicado obtenido por distintos medios que la agencia estudiará lo ocurrido para garantizar que se siguieron todas las políticas apropiadas, ya que los agentes son entrenados para interrogar en base a diversos factores.

"Los agentes de la CBP están comprometidos con tratar a todo el mundo con profesionalidad, dignidad y respeto mientras aplican las leyes de Estados Unidos", subrayó la institución, quien recordó que sus oficiales "tienen la autoridad para interrogar, detener y considerar pruebas".

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) criticó el incidente e indicó que "hablar español no es una razón válida para la Patrulla Fronteriza para interrogar o detener" a alguien.

"La Constitución prohíbe a todas las autoridades, incluida la CBP, categorizar racialmente y realizar búsquedas y detenciones arbitrarias", argumentó la asociación en su cuenta de Twitter.
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