02 de octubre de 2020
02.10.2020
La Opinión de Málaga
Realeza

Delphine Boël gana la batalla y es la nueva princesa de Bélgica

Los tribunales de Bruselas dan la razón a la artista de 52 años y fallan que es hija del rey Alberto II

02.10.2020 | 12:57
Delphine Boël y su padre, el rey Alberto II, que abdicó en el 2013

La batalla legal iniciada hace siete años por Delphine Boël para demostrar que es hija del rey Alberto II, que abdicó en el 2013 en su hijo Felipe, ha terminado este jueves con éxito para la escultora belga de 52 años. Según ha anunciado la cadena pública francófona RTBF, el Tribunal de apelaciones de Bruselas ha fallado a su favor y reconocido la legitimidad de su demanda, con lo que oficialmente será reconocida como princesa de Bélgica y podrá llevar el apellido paterno, Saxe-Coburgo-Gotha. La decisión también implica que sus hijos, Josephine y Oscar, pasarán a ser reconocidos como princesa y príncipe de Bélgica.

"La corte afirma que el rey Alberto II es su padre y que llevará el apellido Saxe-Coburgo. Sus otras demandas para que sea tratada igual que sus hermanos y su hermana han sido igualmente satisfechas. Se alegra de esta decisión que pone fin a un largo procedimiento doloroso para ella y su familia", indicó este jueves su abogado, Marc Uyttendaele, que reconoce que, aunque una victoria judicial "no reemplazará jamás el amor de un padre", sí concede un "sentimiento de justicia".

Intentos de acercamiento fallidos

La existencia de Boël, hija de la baronesa Sybille de Sélys Longchamps, se conoció por primera vez en 1999 gracias a una biografía de la reina Paola escrita por el periodista flamenco Mario Daneels en la que se apuntaba a una relación extramatrimonial del monarca de la que nació una niña en la década de los 60. Boël no supo que era hija de Alberto II hasta su mayoría de edad. Durante mucho tiempo, según declaró hace unos años, intentó un acercamiento con su padre biológico, pero sin éxito.

La negativa de Alberto le llevó a tomar la determinación de acudir a los tribunales para contestar primero la paternidad de Jacques Boël y posteriormente lograr el reconocimiento de la paternidad del que fuera soberano de los belgas. Aunque Alberto II intentó durante años esquivar el test de ADN, el caso dio un giro en noviembre del 2018 cuando la justicia ordenó al monarca hacerse la prueba cuyos resultados se conocieron en enero de este año. El examen reveló que efectivamente era el padre biológico de Delphine. La última audiencia en los tribunales tuvo lugar el pasado 10 de septiembre para determinar si la artista belga podía adoptar o no el apellido paterno y el título de princesa.

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