La justicia rusa rechazó este martes el recurso de apelación de la baloncestista estadounidense Brittney Griner y mantuvo en vigor la condena de nueve años de cárcel por posesión y contrabando de drogas. El colegio judicial del Tribunal de la región de Moscú consideró legal la pena dictada contra la jugadora detenida el pasado 17 de febrero con varios cartuchos de aceite de cannabis en su equipaje.

La estadounidense, que milita en el equipo ruso UMMC de Yekaterimburgo, ya ha pasado ocho meses en prisión preventiva y, tal y como dictaminó el tribunal, cada día que ha pasado allí contará como un día y medio de su pena total. "Por lo demás, la sentencia se mantiene sin cambios", señala el fallo. En principio, la campeona olímpica y mundial, a la que le quedan por cumplir unos ocho años de prisión, será trasladada próximamente a una cárcel para mujeres. Griner asistió por videoconferencia a la vista celebrada en la ciudad de Krasnogorsk, cerca de Moscú.

"No había mala intención"

"Nueve años de cárcel es demasiado (...) y gente que comete crímenes mucho más terribles recibe penas menores. Pido que se revise la sentencia. Lamento mi error. Soy culpable, pero no había mala intención. Espero que el tribunal lo tenga en cuenta", dijo Griner durante su turno de palabra. Añadió que deseaba "que el tribunal cambie la sentencia porque está siendo muy, muy estresante y muy traumático".

La fiscalía se mantuvo firme respecto a no modificar la pena, mientras que sus defensores pidieron absolución o al menos una reducción del tiempo de condena. La juez Yelena Vorontsova confirmó que no iba a cambiar la sentencia para la deportista.

"Consideramos que el Tribunal de Jimki estableció erróneamente la intención delictiva. Griner carecía de ella", dijo uno de los abogados de la deportista. Agregó: "Ella aceptó plenamente su culpabilidad y el tribunal consideró sólo parcialmente su reconocimiento de culpa".

En su opinión, el fallo emitido en agosto es injusto y "extraordinariamente severo" debido tanto a la pequeña cantidad de cannabis requisada como a sus logros deportivos y sus actividades humanitarias. El presidente de EEUU, Joe Biden, ha demandado insistentemente la liberación de la jugadora, una de las grandes estrellas del baloncesto mundial.

En agosto pasado el tribunal de Jimki consideró a la deportista "culpable de cometer el delito" estipulado por los artículos 228 y 229.1 del código penal ruso (tenencia y tráfico de drogas). La ley rusa es muy dura con la tenencia de estupefacientes y castiga con hasta 10 años en prisión por delitos como los cometidos por la jugadora estadounidense.

Propuesta de canje

La deportista, que fue detenida en un aeropuerto de Moscú con aceite de cannabis entre sus pertenencias, aceptó el fallo, aunque durante el juicio pidió clemencia tras admitir su error. Sus abogados, que pusieron en duda como prueba las muestras de cannabis tomadas por la policía rusa tras su detención, recurrieron el fallo el 15 de agosto.

El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, propuso al Ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, el canje de Griner y el también estadounidense Paul Whelan, condenado a 16 años por espionaje, por el "mercader de la muerte", el ruso Victor But, que cumple 25 años de cárcel en una prisión estadounidense. Según la CNN, la Casa Blanca rechazó la "contrapropuesta" de Rusia, que quería incluir a un segundo preso ruso en el intercambio, el checheno Vadím Krásikov.