"Para defender la democracia hay que acatarla". Con esas palabras ha condenado el ex presidente de Colombia Álvaro Uribe el intento de golpe de estado lo sucedido este domingo en Brasil cuando miles de seguidores de Jair Bolsonaro asaltaron el Congreso tras la victoria electoral del Candidato progresista Lula da Silva.

Para Uribe "el resultado de las elecciones en Brasil fue claro y hay que acatarlo. Porque si uno se niega a hacerlo va perdiendo legitimidad para mantener una trinchera de lucha contra la democracia". Añade que "un 1,8% de diferencia es un margen estrecho, pero hay que respetarlo".

Pese a todo Uribe también explicó que "la campaña política en Brasil fue muy polarizada", aunque esquivó hacer declaraciones sobre la responsabilidad de Jair Bolsonaro en el intento de golpe de estado sucedido ayer entre sus seguidores.

Ha hecho estas declaraciones en el marcho del seminario “Iberoamérica en la mediación y resolución de conflictos internacionales”, celebrado este lunes en el Palacio de la Exposición de Valencia y organizado por la Universidad para la Paz de las Naciones Unidas. 

Se trata del primer acto que organiza esta universidad en la ciudad de Valencia, que sigue buscando un emplazamiento para su campus en la ciudad, después de decidir que se asentaría en la capital del Turia. 

Durante su conferencia, Uribe habló sobre la situación de Colombia y dio un repaso histórico a sus procesos de paz. Aseguró que “Colombia ha tenido la democracia más extensa de América Latina, ya que a penas ha tenido 4 años de interrupción democrática”. Aunque por otra parte reconocía que el país ha vivido “entre la paz y la violencia”. 

Explicó que, durante siglos, Colombia ha estado llena de guerras civiles, pero en su opinión, esas guerras también condujeron “a algo bueno” ya que “todos los procesos de paz han traído una nueva constitución, incluido el que acabó en 2012”, con las negociaciones con la guerrilla de las FARC. 

Uribe ha asegurado que “los soldados que se peleaban en esas guerras llevaban e nla mochila el texto de una nueva constitución”. Por otro lado Uribe afirma que “el ejército colombiano siempre ha sido democrático y constitucional y no ha estado a servicio de dictaduras”. Ha remarcado que “cuando se ha cometido una falla ha sido duramente sancionado”. 

Tras esto el expresidente ha alabado el crecimiento económico del país durante su mandate, y pese a todo ha reconocido fallos y que “el Gobierno siempre hizo todos los esfuerzos para que todo fuera transparente en el tema de los derechos humanos”.

Negociaciones de la Habana 

El antecesor de Uribe consiguió reducir las hectáreas de plantación a mínimos históricos con 42.000, pero en su opinión, las fallidas negociaciones con los grupos "narcoterroristas" ha provocado que a día de hoy las hectáreas hayan crecido a más de 200.000. 

El expresidente se ha manifestado en contra de las negociaciones de La Habana con grupos terroristas como las FARC. De hecho, ha puesto como ejemplo la legislación española contra el terrorismo en la cual “las personas que habían cometido masacres tienen, al menos, que pagar unas penas antes de reincorporarse a la vida política”. 

Por eso Uribe se ha manifestado en contra de que, en su país “puedan ser congresistas sin pagar por lo que hicieron”. De hecho ha criticado que el Gobierno de Santos dio “un golpe de estado” al no respetar el No a los acuerdos de paz con las FARC que se votó en Colombia. “Hubo unas líneas rojas que se traspasaron, contra un poder de facto impuesto por unas organizaciones criminales”, ha espetado. 

Apoyo a Bukele 

Uribe comentó también durante la conferencia que el Gobierno de Nayib Bukele, criticado por muchos líderes de América Latina por autoritario, que “se critica mucho la acción del presidente contra las maras, pero “El Salvador ahora mismo está sintiendo alivio porque sus ciudadanos sienten que están superando la violencia. 

Guillermo Solís, expresidente de Costa Rica (que no pudo participar pero se leyó un comunicado), aseguró, sobre la situación del caribe que "se puede ganar la guerra pero perder la paz, como han demostrado tantos países intentando salir de sus conflictos".

La pandemia en América Latina 

José Antonio García Belaúnde, excanciller de Perú, también participó en el acto y centró su intervención en el impacto de la pandemia en América Latina. Aseguró que el virus puso sobre la mesa las carencias del sistema sanitario, ya que el 30 % de las víctimas de toda la pandemia pertenecen a este territorio. 

Criticó además que “en ningún momento hemos hablado entre los países para ayudarnos entre nosotros, no hemos buscado esa ayuda durante la pandemia de coronavirus”. Llama a que los países de Latinoamérica tengan mejores relaciones. 

Belaúnde también se pronunció sobre el golpe de estado de Pedro Castillo en Perú. Y apuntó que “fue un golpe mal dado y mal hecho, pero respondía a su personalidad, ya que es un hombre muy ineficaz en todo”. Añade que el país tuvo “en un año 87 ministros distintos”. 

Instituto Iberoamericano de Buen Gobierno

En concreto busca sede para el  "Instituto Iberoamericano de Buen Gobierno", un centro de estudios que ofrecerá posgrados especializados en función pública, negociación y resolución de conflictos y relaciones internacionales. La fecha marcada para su apertura es el primer trimestre de 2024, y se convertiría en el primer campus de al Universidad para la Paz de la ONU que abre en España.

La idea es formar a futuros profesionales del Estado con enfoque en Latinoamérica pero abierto a todo el mundo. El centro también funcionará como "think tank" que pretende acoger seminarios de personalidades y figuras políticas de América Latina para formar "un espacio de diálogo" con las autoridades políticas. De hecho, pretende acoger su primer evento de este tipo antes de abrir las aulas sobre este mes de septiembre.

La Universidad para la Paz de Naciones Unidas cuenta con dos sedes en Tokio, una en Costa Rica, otra en Turín, otra en Serbia especializada en la realidad geopolítica de los Balcanes, otra en La Haya enfocada en los conflictos judiciales de toda Europa y varias en países africanos como Etiopía o Somalia. Además de todo esto, las Naciones Unidas tienen con multitud de centros que se dedican a la docencia, según explica Francisco Rojas, rector de la Universidad para la Paz.