19 de marzo de 2019
19.03.2019
Novela

'8.38', una novela evocadora

Luis Rodríguez publica en la editorial Candaya '8.38', un ambicioso texto cargado de poso literario, el quinto trabajo de un autor adictivo al que hay que tener muy en cuenta

19.03.2019 | 19:22
Portada de ´8.38´.

8.38

  • Luis Rodríguez
  • Candaya
  • 16,10 euros
  • Luis Rodríguez intenta escribir una novela basada en hechos reales, la historia de un brigada de la guardia civil que persigue obsesivamente a dos maquis emboscados en el monte, pero las infinitas posibilidades de la literatura lo bloquean y paralizan.

8.38 es un título enigmático, por mucho que se refiera a una de esas anécdotas literarias cargadas de valor simbólico, que en origen tienen algo de patéticas. Vargas Llosa la contaba en un artículo de El País así: «Su propia viuda o alguna visita atinó a detener el reloj del escritorio en el mismo instante de su muerte: las 8.38 de la noche». Se refería a la muerte de Fíodor Dostoievski. Los títulos de los libros de Luis Rodríguez tienen un gran poder de evocación. La soledad del cometa, Novienvre, El retablo de no, La herida se mueve, y ahora 8.38. Luis Rodríguez es autor y a la vez un personaje de sus libros. Luis Rodríguez está muerto, porque se ha suicidado, y Luis Rodríguez está vivo y coleando. Es lo que tiene la literatura, que te da más poderes de los que puede llegar a tener nunca un superhéroe. ¿De qué va 8.38? Va de lo que va. Luis Rodríguez quiere escribir una novela de dos maquis perseguidos por un guardia civil, pero no es capaz de hacerlo. Se da por vencido, claro, cualquier otro la hubiera escrito, hubiese cogido el camino fácil de hacerlo. Otra maldita novela sobre la guerra civil. Pero Luis Rodríguez nos la ahorra y escribe la novela que es capaz de escribir. Ostias, con perdón. La literatura, la literatura que de verdad importa, sea grande o pequeña, es aquella que nace de esa premisa. Un escritor solo escribe el libro que es capaz de escribir, todo lo demás son aplicaciones para escribir una novela, que ya las hay, se pueden bajar al móvil. 8.38 no se lo pone fácil al lector, a su comprensión, a su capacidad de síntesis, al modo en el que nos han enseñado a leer desde el colegio, desde las tribunas literarias. Digamos, porque lo dice él, que Luis recuerda una frase de Paul Válery en Monsieur Teste: Mi imposible no me abandona jamás. Pero al cabo de los años se da cuenta hojeando el libro de que la frase era Mi posible no me abandona jamás. De ahí nace la literatura que hace Luis, de la equivocación, del lapsus, del error que en el desvío, en el fallo, acierta. El dardo dio en la diana porque el lanzador apuntó al sitio equivocado. Escribe Luis que escribió Novalis, Lo que encontré me buscó. Así que uno puede empezar escribiendo una novela sobre la guerra civil y acabar escribiendo una novela sobre ese otro uno mismo que es uno. Uno no sabe cómo empieza y uno no sabe cómo acaba. El lector que quiera certidumbres, respuestas, argumento, historia, psicología, mejor que compre otra novela que parezca más novela que esta, una por ejemplo sobre la guerra civil. En 8.38 encontrará excursos, elipsis, contradicciones, interferencias, oscuridades, homenajes, referencialidad. Conozco a un escritor, siguió diciendo, que no ha publicado ningún libro, ni siquiera creo que lo haya escrito, escribe en la página 43. En cuanto a la novela, creo que me falta disciplina, constancia y recursos de oficio, decía Luis a finales de 2008 en una entrevista. Pues con esas desde entonces acá Luis ha publicado cinco libros. Cinco libros en los que subvierte y contradice algunas de las premisas del género. Según Luis Luis escribió un párrafo de 24 palabras en diez años en máquinas de escribir alquiladas, luego un día escribió un cuento. La orcina, ganó un concurso, conoció a Ricardo Menéndez Salmón y empezó a publicar. Luis lo cuenta en su novela, había empezado con dos maquis perseguidos por un guardia civil. El único libro de los mencionados que el lector tiene actualmente a su alcance es 8.38 editado por Candaya. Yo no lo dudaría y luego si pudiese buscaría infructuosamente los demás.

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