14 de diciembre de 2019
14.12.2019
La Opinión de Málaga
Literatura

La mirada infinita de Sylvia Plath

La edición de Penguin Random House viene acompañada de los dibujos de la ilustradora Mònica Bonet y con un epílogo de la novelista argentina Mariana Enríquez

14.12.2019 | 05:00
Sylvia Plath.

Soy vertical pero preferiría ser horizontal

  • Sylvia Plath
  • Random House
  • 4,65 €



Mary Ventura y el noveno reino

  • Sylvia Plath 
  • Random House
  • 11,30 €




La campana de cristal

  • Sylvia Plath
  • Random House
  • 19,90 €

Penguin Random House recupera la figura icónica y el enorme talento de Sylvia Plath con la publicación de tres textos singulares. Su única novela, 'La campana de cristal'; una selección de sus poemas y el relato inédito hasta ahora, 'Mary Ventura y el noveno reino', que nos devuelven su valentía literaria y su conflicto intelectual.

«Estoy escribiendo los mejores poemas de mi vida, los que me harán famosa», le escribía Sylvia Plath a su madre meses antes de suicidarse. Pero en esos días escribía también poemas como ese: «Morir/ es un arte, como todo/ yo lo hago excepcionalmente bien».

Y lo hizo. Un 11 de febrero de 1963 acostó a sus dos hijos, a los que dejó preparado un rico desayuno, encendió el horno, abrió la espita del gas, metió la cabeza y se suicidó... Estaba en proceso de separación de su marido, el poeta Ted Hughes, el hombre de amor posesivo al que quiso y odió. Curiosamente era en el mismo piso, el 23 de Fitzroy Road, donde había vivido el gran poeta irlandés W. B. Yeats.

Era Sylvia Plath y tenía apenas 30 años. Había dejado una colección de asombrosos poemas que sacudieron el espíritu pacato de la sociedad norteamericana de entonces y la auparon al éxito literario, también una novela de tintes autobiográficos. También su diario que alimentaba desde los 11 años y hasta días antes de morir. Después, tras su muerte, y al ir conociéndose la intensidad de la vida y de la poesía de Plath surgió el mito literario, que la tragedia de su suicidio, en la cima de su creatividad, no hizo sino cimentar.

Rescatar la figura de Plath y en especial su apabullante talento y su valentía literaria no siempre ha sido acertado por parte de algunas editoriales en estos años. Otras lo hacen con acierto. Es el caso de Penguin Random House que ha puesto en circulación la reedición de 'La campana de cristal', su única novela, y una selección de sus mejores poemas. Junto a ello, un joya literaria como es 'Mary Ventura y el noveno reino', un texto hasta ahora inédito de Plath, publicado en enero pasado en EE UU.

Mary Ventura y el noveno reino, es un pequeño relato, de corte misterioso y terrorífico de apenas 40 páginas, que Plath escribió en sus inicios literarios. Ha permanecido inédito hasta ahora pues las editoriales a las que entonces envió el relato lo rechazaron por considerarlo estravagante y excesivamente crudo ya que el noveno cielo es un lugar de pesadillas «donde no hay retorno posible».

La edición viene acompañada de los dibujos de la ilustradora Mònica Bonet y con un epílogo de la novelista argentina Mariana Enríquez, una de las voces más señeras de la literatura argentina actual.

'Mary Ventura y el noveno reino' llega junto a la reedición de 'La campana de cristal', la única novela de Sylvia Plath, de corte autobiográfico, que refleja con enorme lucidez los trastornos mentales que acuciaban a la escritora y su lucha por evitar el derrumbe psíquico, todo ello en un lenguaje duro y descarnado.

La novela es una pieza importante en el mundo literario de Plath que descubre su enorme talento y permite adivinar las tribulaciones mentales que acompañaron siempre a la escritora y que terminaron con su suicidio. La novela, que el mundo feminista ha querido convertir en un icono propio, se publicó un mes antes de la muerte de Plath, si bien bajo el seudónimo de Victoria Lucas, que fue luego eliminado a la muerte de la poeta.

El tercer texto es 'Soy vertical, pero preferiría ser horizontal', una selección de poemas de Plath, de enorme belleza y plasticidad. En ellos sus referencias a la muerte y al final, son constantes: «La primera vez que ocurrió, sólo tenía 10 años./ Y no lo hice adrede. /La segunda sí, estaba decidida/a llegar hasta el final, a no regresar jamás./Meciéndome, me cerré». Es, a fuerza de clarividente, poesía onírica, trascendental y brillante.

Junto a ello, los diarios del Plath, que escribía desde los 11 años. Con una lucidez extraordinaria, estos diarios no solo retratan una intimidad personal siempre en conflicto con los valores domésticos sino que son una valiosísima reflexión sobre el arte, el sentido, las satisfacciones y las trampas de escribir. Con su lectura asistimos al nacimiento de una poeta y a sus tribulaciones y conflictos internos.

En los años transcurridos tras su fallecimiento, se han publicado varias ediciones de esos diarios. Ninguna completa pues su viudo había guardado dos cuadernos que prohibió hacer públicos hasta 2013, coincidiendo con los 50 años de la muerte de Plath.

Finalmente se publicaron esos diarios completos que en España llegaron de la mano de Alba editorial y son en conjunto el documento definitivo sobre la vida y obra de una de las poetas icónicas del siglo XX.

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