Un hombre, un poeta, mira la vida y se sitúa ante la angustia de un presente atroz y un futuro inescrutable. Y ese hombre, en tanto que poeta, se refugia en el poema y en el amor y descubre que todavía cree. En la vida, en la esperanza, en la belleza.

Quien busca refugio en la poesía lo busca en sí mismo. Frente a un futuro que amenaza, el poema es un presente hospitalario, un espacio donde estar a salvo.

Estas son las cuestiones que nos plantea Jorge Villalobos en su último libro, ´Para morir los dos basta con que uno muera', editado en Valparaíso.

Es Jorge Villalobos un poeta que ha convivido con el dolor y la muerte, y que extrae de ahí una voz poética que, sin embargo, no se carga de desdicha. El aliento poético de Jorge Villalobos contiene la esperanza de la belleza, y aunque los títulos de los poemas remiten al dolor, al final el poema es la salida, la vacuna, el remedio para ese dolor.

Divido en tres partes, destaca especialmente la tercera, con poemas encadenados, consecutivos.