Es tiempo de volver a Kafiristán, en la lejana y sufrida Afganistán, La aventura nos espera para llenar nuestros sueños y nuestras vidas, agostadas por un confinamiento cruel.

Y no es cualquier aventura, es la gran hazaña de dos hombres, dos pícaros listos y necesitados que buscan y encuentran un territorio inhóspito y salvaje para embaucar a sus ignaros habitantes y convertirse en sus reyes. Y lo consiguen. Bien que su reinado fue corto y finalmente abrupto.

Los grandes imperios, como en su día el español y en esta ocasión el británico, dan pie y forjan estos pequeños héroes, buscadores de fortuna que luego quedan arrumbados por la gran historia. Pero su aventura está ahí y podrá ser recordada si alguien la cuenta con el ardor y la épica que merece.

Así lo hace Rudyard Kipling al narrar la hazaña heroica de dos astutos aventureros: Daniel Dravot y Peachey Carnehan, que consiguieron llegar hasta Kafiristán y uno de ellos, Daniel Dravot, ser coronado rey.

La historia, convertida después en película de éxito, la contó Kipling en ´El hombre que llegó a ser rey' y se une a esas otras grandes aventuras narradas por el premio Nobel en ´El libro de la selva', ´Capitanes intrépidos', ´Kim' o ´La marca de la bestia'.

Del relato de Kipling han abundado las ediciones. Ahora lo hace Fórcola Ediciones que aporta una nueva traducción, mas rigurosa con el original, y que sabe desbrozar los matices de la prosa del escritor británico, no siempre fácil de trasladar. Lo hace de la mano de una experta, Amelia Pérez de Villar.

La novela está narrada por un editor de un periódico inglés que vive en la India. Es el álter ego de Kipling que trabajó varios años como corresponsal de un periódico en la India británica. Conoce a Daniel Dravot y Peachey Carnehan que le cuentan su aventura de llegar hasta Kafiristán con la intención de hacerse reyes.

A lo largo de su arduo viaje, Peachy y Daniel se enfrentan a los peligros de las avalanchas y los merodeadores afganos, sobre los elevados picos del Himalaya

Al poco tiempo de llegar sus planes se han cumplido y ambos se convierten en reyes de Kafiristán, con Daniel asumiendo el papel superior, ya que recibió un disparo con una flecha en el campo de batalla y no sufrió ningún daño.

Finalmente es la droga del poder lo que deshará su cruel plan y pondrá fin a su aventura.