Un viejo y destartalado autobús de pasajeros hace la ruta entre las poblaciones de Rebel Corners y San Juan de la Cruz, en California. La Segunda Guerra Mundial acaba de concluir y el escenario, aunque al final de la ruta se adivinen a lo lejos San Francisco y Los Ángeles, es aquí árido, desértico y empobrecido.

Es el escenario de ‘El autobús perdido’, que el Nobel John Steinbeck escribió tras publicar su obra cumbre, ‘Las uvas de la ira’.

El autobús, aunque viejo y desvencijado, hace lo que todos los vehículos de este tipo, transportar viajeros entre esas dos localidades de la California mas profunda.

El autobús no es más que un ejemplo de un dispositivo excelente y muy utilizado para tener a un grupo heterogéneo de personas de diferentes orígenes desconocidos entre sí, y atrapados en un espacio limitado. Los pasajeros son todos muy diferentes y el hecho de tener que hablar entre ellos genera una excelente tensión.

Pero no es el viaje el foco en el que Steinbeck coloca su lupa narrativa, son las personas mismas, sus vidas y sus problemas, que van surgiendo conforme el trayecto y la novela avanzan.

Este es el núcleo de la novela, ya que establece y delinea a cada personaje. La oscura parada de autobús de Rebel Corners y el viaje en autobús son solo un telón de fondo y un escenario para que Steinbeck narre una novela coral, con los anhelos, frustraciones y sueños de cada uno de ellos. E incluso sus fantasías sexuales a propósito de la seductora Camille.

Se diría que un viaje en autobús no da para mucho, pero no es así para Steinbeck que con su escritura certera lo convierte en un poderoso ejemplo de su capacidad para capturar la realidad social de Estados Unidos y sus habitantes. Son los personajes los que impulsan esta novela con sus personalidades y sus interacciones entre ellos. Los personajes tratan de descubrir su destino y todos toman caminos separados al llegar el viaje a su fin. Hay tantos detalles, tanta capacidad de captación de las frustraciones y la decepción del llamado sueño americano, un sueño que Steinbeck fustiga sin piedad en la mayoría de sus grandes relatos como ‘Las uvas de la ira’ o ‘Al este del Edén’.

Aunque ‘El autobús perdido’ es una de las novelas menos conocidas de Steinbeck, no deja de ser una historia hermosa y cautivadora. Junto al retrato de los personajes, hay otros detalles como el gran trabajo que hace Steinbeck al retratar cierta parte de Estados Unidos, con descripción brillantemente elaboradas.

Leer ‘El autobús perdido’ supone sumergirse en un baño de re alidad social con el que Steinbeck espanta la dura fantasía del sueño americano.