El profesor parisino Jacques D’Hont (1920-2012), uno de los grandes expertos mundiales de Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831), publicó en 1997 una biografía del filósofo prusiano que rompió en pedazos su imagen de símbolo y garante del Estado prusiano, una vez dejó atrás una juventud heterodoxa en la que simpatizó con la Revolución Francesa y más tarde con Napoleón.

Tusquets recupera esta espléndida biografía, que publicó inicialmente en 2002, y que se suma con unas semanas de retraso a la conmemoración -el turbulento año pasado- del 250 aniversario del nacimiento del pensador de Stuttgart.

La de D’Hont es una obra escrita con auténtica pasión por un gran conocedor de la vida y obra de Hegel y que desde las primeras páginas, al comenzar de forma poco canónica por el final, por el entierro del pensador -al que no acudió ningún miembro del Gobierno prusiano- quiere demostrar que su imagen como filósofo de cabecera del Estado prusiano es falsa.

Para llegar a esta tesis, en primer lugar nos introduce en los vaivenes históricos de su tiempo, que Hegel experimentó como sus buenos amigos Schelling y Hördelin: el estallido de la Revolución Francesa, la revolución kantiana del pensamiento, las guerras napoleónicas y el restablecimiento del absolutismo con la Santa Alianza, en una Alemania todavía cuasi feudal, fragmentada en cientos de estados.

La idea central de esta biografía es demostrar que los juveniles ímpetus de cambio de Hegel, deseoso de acabar con el gobierno tiránico de unos reyes y nobles que remaban en contra de los tiempos, cuando menos con una constitución que pusiera coto a caprichos absolutistas, permanecieron durante toda su vida, también cuando, establecido en la Universidad de Berlín, ya era el filósofo más importante de la nación.

Y lo hace con una batería de datos a muchos de los cuales anteriores biógrafos del idealista alemán no tuvieron acceso. Así, pese al recio control que la monarquía prusiana ejercía sobre sus súbditos, son innumerables las gestiones que el filósofo realizó para interceder por amigos liberales detenidos. Además, ha quedado más que demostrada su cercanía y apoyo a las sociedades estudiantiles, consideradas un peligro para la estabilidad del Estado, en una época en la que el liberalismo se consideraba subversivo en toda Europa.

Una vida de Hegel brillante y rompedora, en la que buena parte de su pensamiento se da por descontado y quizás ahí habría faltado detenerse un poco más.

Hegel

  • Jacques D'Hont
  • Editorial Tusquets
  • Traducción de Carlos Pujol
  • Precio: 23 euros