«Pasé la infancia jugando sola en un jardín», escribe Natalia Ginzburg en ‘Infancia’, uno de los relatos recopilados en ‘Domingo’, donde recrea y regresa a las figuras y temas familiares, tan queridos por ella y que le permitieron convertirse en una de las escritoras más importantes de la literatura italiana.

Y añade , «mi familia me parecía muy diferente a las demás. No iban a misa los domingos como el resto de las personas, no rezaban a Dios, se burlaban del papa y del rey».

En ese jardín Natalia se crió leyendo y devorando a Chejov y otros grandes cuentistas, de ellos aprendió su estilo sencillo y profundo y su manejo del relato corto. La prosa de Ginzburg son pinceladas breves y decisivas. Parecen contar una historia simple y común, pero cuando cierras la última página te das cuenta de que has visto una década, una nación, un universo.

‘Domingo’ recopila veinte relatos cortos de Patricia Ginzburg que aparecieron en algunos casos en revistas o antologías que, a lo largo de más de medio siglo, devuelven los itinerarios de una de las voces más bellas del siglo XX italiano.

En la primera parte se recogen por primera vez todos los cuentos de Natalia Ginzburg; son siete cuentos o relatos. Una segunda parte: ‘Crónicas y recuerdos’, , se abre con el poema ‘Recuerdo’ del 8 de noviembre de 1944. Está dedicada a Leone Ginzburg, primer marido de Natalia, fallecido en la prisión de Regina Coeli tras la tortura de los carceleros nazis. En homenaje y recuerdo a él conservó el apellido de su marido.

Esta trágica experiencia, su impacto, cuando ella tenía 27 años y tres hijos pequeños, le permitió adentrarse y retratar el mundo de las mujeres que se sienten inadecuadas, rechazadas por una brutal misoginia y que sin embargo, son capaces de encontrar una fuerza especial en las pruebas más difíciles. Están dibujadas en relatos como ‘Mujeres del sur’, donde refleja la triste condición y la vida miserable de las mujeres campesinas de Lucania o Matera.

En ‘El miedo’ relata los días terribles de «gran miedo» que vivió entre el 8 de septiembre y el 1 de novimbre de 1943 en un pequeño pueblo de Los Abruzos, cercano a L’Aquila con sus hijos pequeños, mientras su marido estaba en Roma, sin apenas recursos ni comida y con el pavor de que los alemanes, en cualquier momento los aniquilaran. «En el corazón albergábamos un dolor, un recuerdo desgarrador de ese tiempo en el que estábamos tan estrechamente abrazados a la vida».

'Domingo'

Natalia Ginzburg

Traducción: Andrés Barba

Editorial Acantilado

Precio: 14,00€