Novela

Pintar toda una vida y sus secretos

‘Salvatierra’ de Pedro Mairal confirma a un potente narrador que sabe atrapar al lector con una historia de descubrimiento de secretos familiares

Pintar toda una vida y sus secretos

Pintar toda una vida y sus secretos / Francisco Millet

Francisco Millet

A los nueve años un accidente de caballo deja mudo a Juan Salvatierra y eso le aparta de sus padres y hermanos. Su refugio fue la pintura. A los veinte años empezó a pintar en secreto una serie de larguísimos rollos de tela que registraban minuciosamente la vida de su pueblo, Barrancales, en el litoral argentino. Cuando muere sus dos hijos se hacen cargo de la herencia pictórica de su padre. En total eran 60 rollos. Salvatierra lo había registrado todo. Allí estaba pintada la vida entera de un hombre, una suerte de diario personal en imágenes, una autobiografía ilustrada.

‘Salvatierra’ es la tercera novela del argentino Pedro Mairal, publicada en 2008 y que ahora reedita Libros del Asteroide.

Salvatierra se lee apenas sinrespirar, atrapa enseguida al lector y confirma la gran capacidad de fabulación de Mairal para enganchar al lector, como ya lo hizo con ‘Una noche con Sabrina Love’ o con ‘La Uruguaya’.

Salvatierra era trabajador de Correos y pintaba en secreto todos los días en un galpón o almacén próximo a su casa. Nunca expuso, salvo una vez a instancias de un amigo, en Paraná. Estaba contento con pintar su vida, no necesitaba reconocimiento.

Salvatierra

  • Pedro Mairal
  • Editorial Libros del Asteroide
  • Precio: 18 euros

Los hijos se hacen cargo de la herencia y comienzan a buscar un museo donde exponer las telas, pero descubren que falta un rollo, el 61 correspondiente al año 1961. Uno de sus hijos comienza la búsqueda de aquel rollo y su investigación, llena de peripecias y de cierto peligro, le lleva al descubrimiento de aspectos vitales de la vida de su padre que desconocían, lo que les permitirá descubrir de manera dolorosa la verdadera historia de Salvatierra y su familia.

En aquel rollo desaparecido estaban pintados el romance de Salvatierra con una compañera de trabajo o su aventura sexual con una mulata, hermana de uno de sus amigos. Fue este amigo el que robó el rollo para hacerlo desaparecer y que no saliese a la luz aquella relación de su hermana con Salvatierra.

La historia adquiere un tinte dramático cuando el galpón donde se encontraban almacenados los rollos sufre un incendio intencionado de un tipo que quería comprar el solar y se encontró con la negativa de los hijos de Salvatierra.

Finalmente la gran pintura mural de Salvatierra puede contemplarse digitalizada en un museo de Amsterdam. Allí la vio uno de sus hijos que pudo contemplar como la pintura era «un cuadro que nos abrazaba a todos» gracias a la técnica de la continuidad que permitía mostrar la vida entera de Salvatierra, su familia y los vecinos de Barrancales.