Nos dejó hace ya casi dos años, pero Andrea Camilleri (1925-2019) era tan generoso que sus lectores españoles aún podemos disfrutar de aventuras inéditas de su Montalbano –el escritor italiano murió en plena efervescencia creadoras-. Salamandra acaba de publicar ‘La red de protección’, que apareció en Italia en 2017, y que forma parte de esas últimas novelas que Camilleri dictó desde una ceguera casi total. Como buen siciliano, Camilleri era un narrador nato, por lo que tener que prescindir de la máquina de escribir no supuso ningún freno para él. Y el paso del tiempo tampoco supuso un menoscabo para sus creaciones, siendo las últimas tan brillantes o más que las primeras –de hecho, creo que muchos de sus lectores preferimos las obras últimas sobre las primeras, gustando de todas, por supuesto-. Esta va a ser una de mis lecturas en esta primavera que espero que comience ya a insinuarse veraniega –leer mientras la lluvia golpea quizá ayude a vender café, pero a mí me deprime-. Otra lectura próxima, ya está sobre mi mesa, va a ser ‘El hijo del chófer’ (Tusquets, 2020), tren al que llego tan tarde que ya me he subido en su séptima edición. El que ha sido uno de los libros del año pasado creo que tiene cuerda para rato, algo fácil de predecir ahora pero no tanto cuando llegó a las librerías el pasado mes de noviembre.