Casi diecisiete años después de la muerte de Françoise Sagan, la autora de ‘Bonjour tristesse’, la novela que enamoró y escandalizó a un país como Francia, sale a la luz una novela póstuma ‘Las cuatro esquinas del corazón’ una historia rescatada y prologada por su hijo, Denis Westhoff.

Hay que aclarar bien de entrada que esta ‘Las cuatro esquinas del corazón’ es un relato incompleto e inacabado, con todo lo que ello significa. Un texto casi en bruto que su hijo tuvo que completar llenando los vacíos del manuscrito, a los que se añadieron los retoques por parte de la editorial, retoques que no gustaron a su hijo que, sin embargo, autorizó su publicación.

Entonces, al leer ‘Las cuatro esquinas del corazón’ intuimos efectivamente algunos destellos en los que renacen el espíritu, la elegancia y la vivacidad de Sagan , especialmente en las escenas de amor entre el protagonista y su madrastra, pero no es la Sagan de ‘Bonjour tristesse’, o de ‘Un poco de sol en el agua fría’ esa Sagan con su humor sutil y punzante, su crítica sin concesiones a la burguesía y su prosa directa; esa elegante maestría literaria que le permitía trasmitir dramas de una manera tan viva y concisa.

El tema de ‘Las cuatro esquinas del corazón’, si es reconocible en Sagan, aquel de las historias de amor imposibles entre burgueses. Ahí si aparece, aunque desfigurado, el tono y el estilo de la novelista a través de la historia de una familia de la burguesía provinciana donde se mezclan el juego de las apariencias y el de los amores improbables, con un triángulo amoroso y un trasfondo de crueldad, cobardía y resentimiento.

Milagrosamente devuelto a la vida tras un accidente de coche, y tras dos años de estancia en varias casas de salud, Ludovic, enriquecido con el negocio de la verdura, se repone en la mansión familiar, entre la fría indiferencia de sus padres y el desprecio de su esposa, Marie-Laure, que rechaza ahora a un marido, disminuido y sumido en la impotencia vital. La suerte de Ludovic cambia con la visita de Fanny, su bella, inteligente y encantadora suegra que despertará una tormenta de sentimientos incontrolables a su alrededor. Ludovic resurge a la vida y se enamora de esta mujer y todo ese mundo burgués se convulsiona.

Con todo,‘ Las cuatro esquinas del corazón’ es sin embargo, una novela de una lectura agradable, con la elegante prosa que siempre definió a su autora. Además, también recordará la época de los grandes años de Sagan, la mejor representante de la juventud rebelde de posguerra; una jovencita de la burguesía, amoral y esnob que en 1954 convulsionó el mundo literario y social de Francia con ‘Bonjour tristesse’.

El éxito le permitió ampliar la vida disoluta de alcohol, drogas, fiestas y coches de lujo. En 1957 conducía un Aston Martin a tumba abierta cuando se estrelló.

Y recordar también a la adolescencia indisciplinada cuya gran ocupación era vagar por las calles de París y su única pasión la literatura.

Las cuatro esquinas del corazón

Françoise Sagan

Editorial: Lumen

Traducción: José A. Soriano

Precio: 17,00€