Echo un vistazo a la lista de los más vendidos, y casi me caigo de la silla: un tebeo de Batman pasa por ser el libro más vendido. Y otro se ha aupado hasta el cuarto puesto. Tras la perplejidad llega la desagradable constancia de que no se vive en España un auge del cómic, para nada. He aquí el motivo de ese éxito de ventas: «Cada número de la miniserie incluye un código de descarga que puedes canjear en tu partida de Fortnite», dice la editorial ECC Ediciones sobre el tebeo en cuestión. Pues sí, el libro más vendido en España es un vulgar tebeo de Batman –lo digo como lector que tiene dos habitaciones abarrotadas de toda clase de tebeos vulgares- y lo es solo porque está asociado a una descarga de nosemuybienqué de un popularísimo videojuego –uno en el que vive mi sobrino, cuando no está de obras por Minecraft-. Para rematar el amargor, compruebo que en el segundo puesto resiste Paz Padilla con ‘El humor de mi vida’ (HarperCollins, 2021), otro de esos productos que se empeñan en vendernos como libros. Todo esto me lleva a golpe de nostalgia, a esos lejanos días de mi infancia en los que los quioscos estaban empapelados de tebeos, la mayoría de la editorial Bruguera, y yo corría hacia ellos en busca de aventuras y chistes a todo color. Ay, qué poco me gusta la nostalgia, pero qué difícil es resistirse a su encanto.