En los últimos años de la Segunda Guerra Mundial, Muriel Spark trabajó para el Foreign Office en labores de contraespionaje bélico difundiendo a través de la radio mensajes falsos dirigidos a los alemanes para confundirlos.

Sin duda esta tarea de revertir la realidad, de revestir la fantasía y la figuración con ropajes de autenticidad, sirvió de importante enseñanza a la joven Muriel para en los años siguientes dar rienda suelta a un talento y una originalidad muy por encima de lo común y traducirlo en brillantes historias donde la novela ocupa un lugar protagonista, pero también la ocupó en biografías, cuentos infantiles y obras de teatro que nutrieron su prolífica producción literaria.

Con un ingenio irreverente, con la fuerza de su ironía y su educado humor británico (escocés, en este caso) Muriel Spark supo encontrar una voz literaria muy propia y de registros geniales. De ahí su reconocimiento como una de las más brillantes escritoras de la posguerra de Gran Bretaña y a lo largo de la segunda mitad del siglo XX.

Su prosa fresca e ingeniosa y sus tramas de interés permanente por su apego a los problemas que siempre acucian y, sobre todo, su gran capacidad de innovación, hacen de Spark una escritora en permanente vigencia. De ahí que de manera gradual sigan apareciendo reediciones de sus novelas.

La editorial Blackie books, que ya publicó el año pasado ‘La entrometida’, recupera ahora ‘Las voces’, la primera novela de Spark con la que inició su rutilante trayectoria de escritora.

En ‘Las voces’, como en otros relatos de Spark, las cosas no siempre son lo que parecen, y a su corolario, que una buena forma de ocultar algo es exhibirlo abiertamente. También que hay siempre un trasfondo que puede pasar desapercibido a simple vista, pero que encierra una visión humana cargada de ironía, perspicacia y cierta crueldad; esto último sobre todo en sus personajes varones.

‘Las voces’ es una novela genuinamente sparkiana, con una metaficción que se estructura a modo de la técnica de la caja china: una novela dentro de una novela, dentro de una novela.

Con esa técnica la novela se divide en dos tramas. La primera es encantadora, aunque surrealista; la segunda, la que sustenta el peso de la historia, es inquietante, misteriosa y desconcertante. Las tramas no son distintas, se cruzan los mismos personajes, pero no hay conexión temática, aunque siempre está claro lo que es un ardid característico de Spark: la trama irreal se presenta en estilo realista; mientras que la real se contamina deliberadamente con misterios religiosos y coquetea con lo sobrenatural; una ambigüedad muy del gusto de Spark expuesta con inteligencia y descaro.

En la trama de aspecto más real, el joven Laurence descubre como su abuela, la encantadora Louisa Jepp, es la cabecilla de un grupo de contrabandistas de joyas que esconden en barras de pan y se envían mensajes por medio de palomas mensajeras. En la banda están el señor Webster, el panadero y los Hogarth, un padre y su hijo paralítico en una silla de ruedas.

Las voces 

  • Muriel Spark
  • Editorial: Blackie books
  • Traducción: Laura Ibáñez
  • Precio: 18.90€

En la segunda trama, la que sustenta el peso de la historia, la joven Caroline, novia de Laurence, es una escritora recién convertida al catolicismo. Ella trabaja en un ensayo sobre La forma en la novela moderna cuando comienza a escuchar misteriosamente voces en su cabeza que, acompañadas del clic, clic de una máquina de escribir cánticos y el clic de una máquina de escribir, va escribiendo y gritando sus pensamientos, adelantándose incluso a ellos. La locura parece apresar a Caroline, pero pronto se da cuenta de que esas voces son las de alguien un novelista como ella, que está intentando escribir una historia sobre ella desde otro plano de la existencia.

En un acto de desafío Caroline intenta engañar a las intenciones del narrador contradiciendo sus pensamientos, pero eso le procura fatales consecuencias y un accidente de automóvil.

Dentro de ese juego febril de la ambigüedad, el final de la novela revela que todo el libro es otra caja más dentro de esa caja china que siempre esconde otra y otra, construyéndose sobre si misma. Pese a ser su primera novela, Spark demuestra en ‘Las voces’ su talento como novelista, su habilidad para crear personajes perturbadores y convincentes y una inquietante sensación de ambigüedad moral, que siempre le siguió en todas sus obras.