Siempre que se habla de la revista Litoral se le añade el adjetivo ‘mítica’. La mítica revista litoral. Esta vez habría que añadir, «y nada descafeinada». Al contrario: vigorizante, como ese líquido que en todo el mundo se ingiere de buena mañana para reactivar el ánimo y el cerebro. Pero esto no va de bebidas y sí de lugares: de cafés. Bueno, y de bares, cervecerías, tabernas, antros, botillerías, pubs. Litoral dedica su último número a esos templos de la tertulia y el saber, la divagación y el ligoteo, la bohemia, el trago, las citas, que nos han estado vedados a causa del covid. Vuelven. Vuelven a nuestras vidas y a nuestra literatura. De ésta nunca se han ido. La nómina de colaboradores es, marca de la casa, amplia, prestigiosa y variada. De Karmelo Iribarren a Gómez de la Serna. De George Steiner a María Victoria Atencia. También, entre decenas: Antonio Soler, Justo Navarro, Eva Díaz Pérez, González Vera, Javier Puche o Benítez Reyes. Además, textos clásicos de muchos y grandes narradores y poetas contemporáneos y clásicos, abstemios o panegiristas del mollate como Kingsley Amis. Toda una declaración de amor a los bares y cafés. Y a lo que allí sucede. No en vano, como suele decir Lorenzo Saval, el editor, -también ya mítico-, citando a Faulkner, «con la destilación empezó la civilización». (No) tómese a sorbitos.

Revista Litoral - Lorenzo Saval (editor)

Número dedicado a bares y cafés.

Textos de más de cien autores clásicos y contemporáneos.

Precio: 30 €