El checo Bohumil Hrabal es sin duda un escritor singular, dotado de una personalísima manera de articular su visión del mundo y, sobre todo, de enfocarlo, de contemplarlo desde miradas singulares, sorprendentes, desde miradas que otros considerarían poco ortodoxas, y lo hace siempre con un ingenio seductor y abierto, simplista para algunos, pero genial en su concepción.

Hrabal se inspiró en su propia familia, en sus padres, y en la infancia que pasó en Nymburk para escribir ‘Postrižiny’, que se publicó por primera vez en 1976. Ahora Galaxia Gutenberg, con el título más sugestivo de ‘Personajes en un paisaje de infancia’, nos trae este delicioso relato donde Hrabal hace gala de su prosa vibrante y alegre para servirse de la mirada traviesa de Maryska para levantar desde su altura mágica un rico universo trazado desde el ámbito de lo cotidiano hasta rozar lo universal.

La historia tiene lugar a principios de la década de 1920 en el entorno de la fábrica de cerveza Nymburk. Hrabal recordó los viejos tiempos y describió la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad. Criticó a la pequeña burguesía y la pérdida de la alegría de vivir. En contraste con el ordenado administrador de Francin, colocó a su travieso hermano Pepin, que rompe el estereotipo de Nymburk. Y sobre todo a Maryska la bella y joven esposa de Francin, que con sus locas ideas disfruta de la vida al máximo y se destaca de la sociedad burguesa sofisticada. Adornada con una larga melena rubia que todo el mundo admira, que a ella también le gusta, es soñadora, testaruda, traviesa, desobediente, rebelde, actúa espontáneamente sin importar el que dirán y saca de sus casillas de continuo a su ordenado y metódico esposos Francin, el gerente de la cervecería. Lógicamente Maryska hace buenas migas con el tío Pepín y sus ideas descacharrantes y estrafalarias.

Francin, por su parte, es concienzudo le gusta el orden y la paz y le gustaría ver a su esposa como una joven decente y ejemplar, pero Maryška tiene la cabeza loca. Francin, como gerente de la cervecería, viaja en motocicleta a Praga, desde donde lleva pequeños obsequios a su esposa. Pero su máquina a menudo se avería, por lo que tiene que volver a casa arrastrándola.

En 1980, basado en el trabajo de Hrabal, el director Jiří Menzel realizó la famosa película Postřižiny, en la que los papeles principales fueron interpretados por Magda Vašáryová, Jiří Schmitzer y Jaromír Hanzlík como el tío Pepin.