Un año más, y van ya tantos, no puedo resistirme a seguir de cerca los intríngulis del Premio Planeta, galardón literario que para mí suele ser sinónimo de lectura pesadísima, casi indigesta, pero que siempre me regala titulares y diversión. Y en 2021, ¡gracias genios del marketing!, el Planeta no me ha fallado. A ver, gracias a ese millón de euros con el que ahora premian al ganador, han sacado del armario a los tres tipos que estaban detrás del seudónimo Carmen Mola, esa escritora desconocida a la que muchas y muchos adoraban como la renovadora de la novela negra española -porque parece que no han leído a Justo Navarro-. Resulta que los tres tipos eran tres sinvergüenzas, ¡nada menos que tres guionistas de cine y televisión! Así parecen habérselo tomado algunos de los 400.000 lectores que habían leído las novelas anteriores de Carmen Mola. Aunque bastante más molestos que algunos de esos lectores están, y con más motivo, los editores de Random House Mondadori, a quienes los de Planeta les han robado la cartera al tirar de chequera –el mundo de los editores es un mundo de ladrones, eso ya se sabe-. Mientras tanto, y eso sí que es un gesto machista de tomo y lomo, ha quedado silenciada Paloma Sánchez-Garnica, finalista del Planeta por ‘Últimos días en Berlín’. Tendrá que buscar consuelo con los 200.000 euros que se ha embolsado.