Relatos

Los Cuentos ciertos de Max Aub

La editorial Cátedra publica ‘Cuentos ciertos’, de Max Aub, el autor del Laberinto mágico. En estos cuentos leeremos a un Aub brillante y dominador del arte minimalista del pequeño relato. Una colección para leer y degustar

Max Aub.

Max Aub.

Francisco Millet Alcoba

Max Aub es una de las cumbres de la literatura española del exilio. Si durante el franquismo fue, como tantos otros, intencionadamente postergado y olvidado, tras su muerte en las postrimerías del franquismo, en 1972, la figura y la escritura de Aub no ha dejado de crecer y volver a su consideración de escritor vital en la literatura española del siglo XX. Para siempre quedará su colosal aportación a la literatura con la saga de El laberinto mágico (o laberinto español) que agrupa seis títulos: ‘Campo cerrado’, ‘Campo de sangre’ ‘Campo abierto’, ‘Campo del Moro’, ‘Campo francés’ y ‘Campo de los almendros’ y suponen un conjunto narrativo excepcional para comprender y valorar el conflicto bélico en la España de 1936. Si en estos seis volúmenes Aub da un fiel testimonio de la tragedia de la guerra civil española, todo su trabajo posterior le encumbra como uno de los intelectuales españoles de mayor proyección, por su ingente y valioso trabajo como ensayista, cuentista y autor teatral.

Los Cuentos ciertos  de Max Aub

Los 'Cuentos ciertos' de Max Aub.

Su convicción de la necesidad moral del escritor comprometido con la realidad social de su tiempo le llevó a unas maneras de narrar que el profesor Francisco Caudet calificó de realismo histórico.

Nos detenemos ahora en el Max Aub cuentista y en la publicación por parte de Ediciones Cátedra de sus ‘Cuentos ciertos’, con introducción y estudio crítico a cargo de Eugenio Maggi, profesor de Literatura Española y Traducción en la Universidad de Bolonia. En estos cuentos leeremos a un Aub brillante, dominador del arte minimalista del pequeño relato.

El germen de estos pequeños relatos está en la revista Sala de espera, una iniciativa cultural paradigmática, una revista unipersonal editada y costeada por Max Aub, que publicó treinta números, entre junio de 1948 y marzo de 1951. Los doce relatos que componen ‘Cuentos ciertos’ aparecieron inicialmente en Sala de espera.

En ellos, Aub evoca la actitud de sus protagonistas, en aquellos años aun esperanzados de la diáspora republicana ante la modernidad generada por la guerra fría; también, como no, está la tragedia de la guerra civil y sus consecuencias, y dibuja de manera seria e implacable, los vicios y desmesuras que llevan al hombre a matar a otro con absurda irracionalidad.

Su dominio de la lengua española le permite, como hace en el resto de sus escritos, el uso ingenioso y hábil de las expresiones coloquiales para describir una realidad próxima, dotándola de una carga dramática no exenta de un sesgo crítico.

También en ‘Cuentos ciertos’ Max Aub vuelve a dar ejemplo de la gran variedad de registros y técnicas literarias que tuvo, algo que se deja notar sobre todo en los primeros relatos. El siempre fue moderno, personal, original, y con planteamientos narrativos audaces.

Max Aub

  • Cuentos ciertos
  • Edición crítica: Eugenio Maggi
  • Editorial: Cátedra
  • Precio: 17,52 €

‘Una canción’ es el relato que abre este volumen antológico. Una historia cargada de simbolismo y de dramática y hermosa reflexión en la que Aub recuerda la «España toda», la guerra, el campo de batalla, un soldado que cae y, como una banda sonora cruel, la canción «la vieja canción , la canción que se lleva adentro, que viene del otro lado del muerto».

‘La ley’ es uno de los relatos más logrados, con más hondo mensaje, que mejor ilustra los desastres cotidianos de la guerra. Es un cuento de retaguardia. Manuel García, perito agrónomo y capitán del ejercito, se ve en la necesidad de ejercer como abogado en el juicio militat contra Domingo Soria, agente de aduanas, que fue sorprendido mientras intentaba desertar, el acto más condenable, pero también más humano, en una guerra. Max Aub nos presenta y nos enfrenta aquí al dilema sobre la aplicación de una justicia legítima, pero que en tiempos de guerra puede llegar a ser draconiana e inútil.

‘Enero sin nombre’ narra la trágica retirada en los meses finales de la guerra, hacia el exilio francés, desde la ciudad de Figueras , entre el 26 y el 29 de enero de 1939. El drama de la huida lo cuenta un árbol plantado allí muchos años atrás que y traslada sus pensamientos sobre la condición humana de los que huyen.

‘El limpiabotas del Padre Eterno’ es el periplo de Juan Domínguez ‘el Málaga’ a lo largo de tres años por los campos de trabajo franceses, de 1939 a 1942. Aunque de Madrid le apodan el Málaga, por el gusto de su familia por ese vino. Hijo de una criada, él ya era limpiabotas a los ocho años. Su futuro estaba escrito.

En todos estos cuentos resalta su mirada que, pese a ser solidaria y comprensiva, no deja de ser también implacable al criticar las ruindades de los humanos, más reseñables en tiempos de conflictos.

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