Novela

Maggie O’Farrell: la forja del talento

Libros del Asteroide nos retrotrae a la cuarta novela de O’Farrell, ‘La distancia que nos separa’, para comprobar así que su talento literario se viene forjando desde entonces

La irlandesa Maggie O’Farrell.

La irlandesa Maggie O’Farrell. / L. O.

La casualidad o el albur no tienen cabida en la impresionante carrera como escritora que ha venido forjando la irlandesa Maggie O’Farrell desde que en 2000 publicó After You’d Gone. Cada nuevo título ha ido dando solidez, primero al andamiaje y mas tarde al vigoroso edificio literario que viene edificando O’Farrell desde hace algo mas de veinte años con títulos como ‘La primera mano que sostuvo la mía’, ‘Instrucciones para una ola de calor’ o ‘La extraña desaparición de Esme Lennox’. Con ‘Hamnet’, un original acercamiento al joven Shakespeare, y con ‘El retrato de casada’, otra exploración histórica de la joven Lucrezia Médici, Maggie O’Farrell alcanzó la consagración internacional que le entroniza como una de las grandes escritoras británica del siglo XXI.

Ahora podemos volver la vista atrás y comprobar de manera emocionante el talento que ya germinaba con fuerza en O’Farrell en una de sus primeras obras. Es ‘La distancia que nos separa’ su tercera novela, publicada en 2004 y que ahora publica en español el sello Libros del Asteroide y que ayuda a explicar como se va forjando el genio de una escritora.De tal manera que quienes hayan disfrutado de sus mas recientes obras de ficción estarán encantados de saber que su tercera novela ya participaba de ese talento. Y es que ‘La distancia que nos separa’ posee la agudeza psicológica y la excelente escritura que son características distintivas del resto de trabajos de O’Farrell y que deslumbraron en ‘Hamnet’ o El retrato de casada’.

La novela es una historia sobre vidas paralelas que, sin saberlo, se van acercando hasta que el paralelismo da paso a la unión. Las dos vidas, la de sus prtagonistas, Jake y Stella,terminaran encontrándose en las tierras escocesas. Ambos tratan de poner distancia y tierra de por medio con otras personas. Ambos viven vidas desangeladas, sin encajar ni enraizar en los lugares donde vive, hasta que se conocen y es como el choque de trenes.

Hay dos escenarios importantes, Hong Kong y las tierras altas de Escocia. Son lugares muy distintos y de contraste. Uno es de bullicio y gentío el otro más apropiado para aislarse y reencontrarse.

Son escenarios que Maggie O’Farrell conoce bien pues vivió en Hong Kong con veinte años, mientras que de niña iba todos los años de vacaciones a las tierras altas escocesas.

‘La distancia que nos separa’ está bellamente escrita, permitiendo la emoción en el desarrollo de la trama vital de los dos protagonistas; alterna hábilmente entre el presente y el pasado, entrelazando la secuencia de sucesos de modo que no se requiere explicación de ninguno de los dos. Uno de los grandes goces de la novela es constatar como los personajes de O’Farrell tienen profundos defectos humanos, lo que les hace creíbles y son aún más creíbles y reales.

Ella, Stella Gilmore regresa del trabajo en una emisora de radio cuando ve a un hombre pelirrojo en el puente de Waterloo que le trae de golpe su pasado; sudando de miedo, el rostro del pelirrojo está en todas partes donde mira. Stella se apresura a hacer la maleta; ropa, una chaqueta, un mapa, su billetera y una brújula. Una vez en su coche, comienza a recomponerse y cuando ve un cartel en la autopista que dice Escocia, acelera,sola, hacia un futuro que también es su pasado.

Al otrolado del mundo, Jake, británico-chino, hijo de madre inglesa y padre escocés, concebido en la ruta hippie de la India durante los años 70 y nacido en el bullicio de Hong Kong, está celebrando el Año Nuevo chino en Hong Kong cuando su novia es engullida por la multitud y acaba en el hospital. Jake acepta casarse con su novia moribunda, pero ella finalmente se recupera y los dos deciden regresar a Inglaterra, donde Jake nunca ha vivido, pero le mueve el interés de buscar a su padre al que nunca conoció. Su única pista es un nombre, Kildoune, el lugar de donde procede su padre.

Pero resulta que Kildoune no es un pueblo es elnombre delhotel escocés donde ahora trabaja Stella tras huir de su pasado pelirrojo y donde Jake será contratado como personal de mantenimiento. Y así comienzan a nirse las dos historias, las dos vidas.

O’Farrell se toma su tiempo para que esas vidas paralelas se vayan acercando hasta juntarse y no será hasta la mitad de la novela cuando se produzca elprimer encuentro ente Stella y Jake.

O’Farrell dibuja toda una montaña rusa emocional y va cociendo a cuenta gotas secretos poderosos y fatales de sus protagonistas, que no descubre al l lector hasta el final del libro, creando un suspense que va atenuándose gradualmente a medida que va revelando los pasados de sus personajes. Es ese pasado de ambos el que fluye como una corriente subterránea que nos arrastra de vuelta a hechos que nos sucedieron en la infancia y que marcaron el devenir de Jake y Stella.

Hay otra trama paralela que cada vez se va haciendo más poderosa, que es la relación entre Stella y su hermana Nina, un personaje fascinante, dañado tanto emocional como físicamente. Su unión se forja en unos vínculos que puede ser tan maravillosos como difíciles,dada la complejidad de la personalidad de Nina.

‘La distancia que nos separa’ es una historia melancólica y meditativa cuyo atractivo crece gradualmente a través de la acumulación de pequeñas pero significativas conversaciones entre los personajes y sus reflexiones sobre esos momentos, en lugar de desarrollos dramáticos de la trama. Todas estas escenas están hábilmente elaboradas, manifestando tanto una atención al detalle como una sensibilidad fina para la sutileza de los estados de ánimo y las motivaciones de los personajes complejos.

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Portada de la cuarta novela de O'Farrell. / L. O.

Maggie O’Farrell

  • La distancia que nos separa 
  • Editorial: Libros del Asteroide
  • Traducción: Concha Cardeñoso
  • Precio: 22,95 €