Narrativa

Los fantasmas del alma de Sylvia Plath

Nórdica Libros recupera ‘La caja de los deseos’ una recopilación de los cuentos y relatos de Plath que permiten entender a la poeta y los fantasmas que poblaban su alma en sus últimos años

Sylvia Plath.

Sylvia Plath. / L. O.

Sabemos por su ex marido Ted Hughes que Sylvia Plath escribió una cantidad considerable de prosa, de ellas se conservan setenta relatos. Por el sabemos también que ella ambicionaba convertirse en una escritora de prosa competente. La ambición de escribir relatos era la apuesta de su vida. «Para mí la poesía es una evasión del trabajo de verdad de escribir prosa», dijo.

Al igual que de su poesía, Ted Hughes se encargó de la recopilación y edición de sus mejores relatos. La editorial Nórdica, que ya publicó una primera selección, recupera ahora y publica esta selección bajo el sugestivo título de ‘La caja de los deseos’. La presente recopilación contiene veinte relatos, trece de la edición inglesa y otros siete del archivo materno. Hay también cinco piezas periodísticas o ensayos: ‘Ocean 1212-W’, ‘Blitz de nieve’, ‘¡América! ¡América! ‘Comparación’, y ‘Contexto’ y varios fragmentos de sus diarios.

Plath añoraba escribir buenos relatos, pero durante años la gran tensión de su carácter fue un obstáculo que le impidió escribir relatos que fuesen satisfactorios para ella . En el epílogo que cierra esta edición, el propio Ted Hughes señala que ella se ofuscaba al no entender cómo le costaba tanto y se le resistía ese lenguaje. Lo que quería en sus relatos era que el mundo real y objetivo estuviese presente. Pero estaba paralizada por el miedo. Ningún suceso de su vida parecía dar la talla.

Eso cambió cuando trabajó en el archivo de pacientes mentales del hospital general de Boston, que le permitió escribir su relato ‘Johnny Pánico y la Biblia de los sueños’, y darse cuenta de que podía convertir aquella experiencia en un descubrimiento literario personal. Ese relato eliminó el freno.

Ted Hughes explicaba que mientras que con la poesía era paciente y corregía lo que no le gustaba, con los relatos escribía siempre en una atmósfera de combate cuerpo a cuerpo. Solo cuando ese esfuerzo por salir de sí misma, y aceptó que su verdadero tema era su subjetividad, se sorprendió a sí misma en completa posesión de la genialidad. Es así que sus temas resultan ser salidos de episodios de su propia vida.

Anhelaba un estilo coloquial natural para sus relatos. Los relatos que surgen de su experiencia en el hospital de Massachusetts son donde encuentra su voz más natural, como en ‘Las hija de Blossom Street’ y especialmente en ‘Johnny Pánico y la Biblia de los sueños’. El material de esos relatos es básicamente la descripción de experiencias de primera mano.

En 1977 se publicó en Inglaterra una recopilación de su prosa, con una selección de 17 relatos. Entonces aparecieron en poder de la madre de Sylvia Plath gran cantidad de escritos entre ellos más de cincuenta relatos que datan desde sus primeros años de escritora hasta 1960. Eran relatos que no había conseguido publicar y que ella había rechazado.

Con estos cuentos y relatos podemos hacernos una clara idea de los fantasmas y las ensoñaciones que poblaron el alma de Sylvia Plath en los diez años finales de su tormentosa vida y que le llevaron al suicidio.

Sin duda el más esclarecedor de estos relatos es ‘Johnny Pánico y la biblia de los sueños’, donde detalla una compleja relación médico-paciente entre un personaje principal anónimo y el propio Johnny Pánico. Este personaje anónimo trabaja como secretaria en un hospital para enfermos mentales y es responsable de registrar los análisis de los médicos. Ella, transcribe obsesivamente los sueños de los pacientes, que memoriza de sus registros hospitalarios, en un libro que ella llama su biblia de los sueños. En su libro, Johnny Pánico es el dios. Sin embargo, al enamorarse cada vez más de Johnny Pánico, comienza a copiar los sueños de su paciente en un cuaderno al que se refiere como la «Biblia» de Johnny Pánico.

‘Niño de piedra con delfín’. Esta historia es probablemente el relato más elaborado del libro, con un tipo de simbolismo especial y fascinante escrito un poco antes y en paralelo a las anotaciones de su cuaderno sobre la vida estudiantil en Cambridge. El mundo de esta historia es en gran medida el inconsciente del autor. La protagonista es Dody Ventura, estudiante del King’s College, aspirante a escritora que acudirá a una fiesta donde estarán los escritores del campus admirados por ella. Su otra gran afición era quitar la nieve de la cara del niño alado con delfín cuya estatua se levantaba en el centro del jardín del college. «Por las noches, con los dedos desnudos Dody rascaba la nieve apelmazada de sus ojos de párpados de piedra y de su regordete pie de querubín de piedra. Si no lo hago yo, ¿entonces quién?».

En la que da título a la colección, ‘La caja de los deseos’, Agnes Higgins envidia la capacidad de su marido Harold de tener sueños brillantes y cautivadores, sueños nocturnos exóticos que él puede contarle con vívidos detalles. Los sueños de Agnes, cuando los tiene, son feos y aterradores. Harold comienza a entrenar a Agnes en técnicas para lograr sueños perfectos. Ella practica, se preocupa progresivamente por aprender a soñar, pero es incapaz de lograr un resultado satisfactorio. Se deprime, sufre insomnio y finalmente toma una dosis letal de pastillas para dormir. Harold encuentra a Agnes «con sus rasgos tranquilos enmarcados en una leve y secreta sonrisa de triunfo...».

‘La sombra’ relata el incidente de la mordedura de pierna de Sadie Shafer durante «el invierno en que comenzó la guerra» . La Sombra se puede resumir así: Sadie Shafer estaba en casa de Maureen Kelly y terminó mordiendo a Leroy, el hermano de Maureen, en la pierna porque no le gustaba que le hicieran cosquillas (él estaba sentado sobre su estómago y Maureen por lo tanto tiene fácil acceso para hacerle cosquillas). Luego, el vecindario se manifiesta contra los Shafer y decide que su comportamiento puede estar relacionado con el hecho de que el padre de Sadie es alemán y no asiste a la iglesia. Los Shafer en general son rechazados con un estilo clásicamente intolerante, como que no les invitan a tomar un café y que no les envían el tradicional pastel de frutas anual (dada la tradición sobre el pastel de frutas, esto probablemente sea una bendición disfrazada: Oh, SP, te perdiste un buen ¡Oportunidad para el humor!)... Aunque los adultos se comportaron de manera bastante inmadura, los niños, Sadie, Maureen y Leroy, se recuperaron en un corto período de tiempo y continuaron de la manera feliz que solo los niños pueden hacer. La historia termina cuando el padre de Sadie es enviado a un campo de detención alemán y Sadie declara su ateísmo.

Los fantasmas del alma de Sylvia Plath

La portada del libro de Sylvia Plath. / L. O.

La caja de los deseos 

  • Sylvia Plath
  • Traducción de Guillermo López Gallego
  • Editorial: Nórdica Libros  
  • 380 páginas
  • Precio: 24,50 euros