Diario de lecturas

Sed libres, hijos míos, que os lean otros

Bookcrossing de Centro Comercial Rosaleda

Bookcrossing de Centro Comercial Rosaleda / L.O

¿Quién no tiene en casa algunos buenos libros que no quiere? Esos descartes pueden ser el resultado de herencias de vidas pasadas, o compromisos que no supimos driblar. Sea como sea, todo el mundo tiene algún libro del que quiere deshacerse; y no siempre parece fácil conseguirlo. Pues en realidad, ya no es tan difícil. Muchos centros comerciales se han sumado al movimiento del ‘bookcrossing’ y han habilitado espacios para el intercambio de libros gratuitos. En Málaga, por ejemplo, es posible compartir ejemplares en el Centro Comercial Rosaleda y en el Centro Comercial Rincón de la Victoria -aquí dejo pistas de dónde suelo hacer la compra-. Pero no es imprescindible ir a comprar pan y papel higiénico para poner en circulación unas cuantas novelas que ya no queremos ver en nuestras estanterías, también es posible el abandono civilizado de literatura en lugares como el Jardín Botánico-Histórico La Concepción o la muy malagueña y céntrica Plaza San Pedro de Alcántara. Nos lo están poniendo más fácil. Porque la opción de abandonarlos al lado de un contenedor, sobre todo si es en un bolsa de plástico arrugada y rota, que quizá sea la manera más clásica, tiene muchos votos para ser considerada una de las acciones más crueles que un lector pueda cometer. Por favor, seamos civilizados. Y ya puestos a ser generosos, no dejemos seguir su camino solo a ejemplares manoseados por nuestros hijos en sus años de instituto, o a esos viejos bestsellers que no queremos que nadie sepa que leímos. Los libros libres no tienen porqué ser cutres.