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Editorial Biblioteca Castro

El sol sí se puso en Camboya y Borneo

Los libros de historia no dan cuenta de ello, pero en el siglo XVI, el gran imperio español fracasó al intentar conquistar Camboya y Borneo

Islas de Borneo

Islas de Borneo / L.O.

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La historia del imperio español, tan exitosa en América como en Europa, con una inmensidad de tierras conquistadas donde «no se ponía el sol», tiene también sus gestas de fracaso, esas que apenas se airean en los libros de historia. Fue así que en el siglo XVI, el ímpetu español por la conquista llevó a que, desde las tierras filipinas recién conquistadas, los españoles planearan las conquistas de las tierras próximas de Borneo y de Camboya. Mal organizadas y deficientemente dirigidas, las operaciones para la conquistas de estos dos países acabaron en estrepitosos fracasos. La documentación escrita sobre ambos sucesos es sesgada y subjetiva. Toda ella ha sido recogida en el libro ‘Conquistas prohibidas: españoles en Borneo y Camboya durante el siglo XVI', que publica Biblioteca Castro con una soberbia introducción a cargo del profesor Juan Gil.

Tras la conquista de las Filipinas a mediados del siglo XVI, la amplitud y el ímpetu de conquistar de España llevaron a que desde las Filipinas y por el gobernador de la isla se enviaran sendas expediciones militares a Camboya y Borneo, aunque siempre rodeadas de polémicas. La expedición a Borneo la puso en marcha el gobernador Francisco de Sande, hacia 1575.

El afán que anima al imperio español es en teoría puramente cristiano: la conquista de los países para llevar a sus moradores a la fe verdadera y alejarlas de las idolatrías que le impedirían salvar sus almas. Sin embargo una ideología tan simple y humanista, en teoría, sirvió de coartada para cometer un sinfín de desmanes, de manera que la propagación de la fe solo sirvió para pretexto de acallar las conciencias de los conquistadores. Se trató al fin de implantar la fe católica por la espada y sacar provecho de los botines de guerra. Es el caso de Borneo.

En julio de 1521 hubo una primera incursión con la llegada a Borneo de dos primeras naves españolas, la Trinidad y la Victoria, de la armada de Magallanes. Fueron bien recibidos en principio, pero duró poco la armonía de manera que pocas semanas después fueron obligados a levar anclas a toda prisa.

La campaña para la conquista de Borneo se fraguó y realizó de manera precipitada, en la primavera de 1578, fruto del arrebato repentino del gobernador de Filipinas Francisco de Sande. En la expedición, iniciada el dos de marzo, participó la amada española de la zona apoyada por disidentes de Borneo y varios magnates que aportaban financiación. La flota española compuesta por cuarenta barcos, derrotó en el mar al rey de Borneo y también en tierra apoderándose de la capital

La batalla naval contra la flota del sultán de Borneo duró menos de dos horas con balance favorable a los españoles por su artillería de más largo alcance. La ciudad fue abandonada a su suerte y los españoles la asaltaron y la saquearon. Sande tomó posesión de la ciudad el 20 de abril. Tan pronto cumplieron sus planes: saquear y robar, abandonaron Borneo en junio del mismo año con todo el botín de guerra. Sande creyó haber dejado asegurado el mando de la ciudad en manos de los príncipes que le rindieron vasallaje, pero estos le engañaron y al poco de partir Brunei volvió a recuperar su régimen anterior e incluso un año después volvió el sultán depuesto, de manera que todo resultó una operación fallida. Sande no supo conservar lo conquistado. La conquista, más allá del botín de guerra, no supuso beneficio alguno al imperio, mientras que los costes en vidas humanas, armas y demás fueron muy elevados.

No fue mejor el intento de conquistar o al menos colonizar Camboya. Hubo una primera expedición en 1596 mandada por el capitán Suárez Gallinato. Intentaron tomar el control, pero el propio Gallinato estimó que era muy arriesgado y regresó a Filipinas. Pero sus dos lugartenientes se quedaron, ayudaron al rey depuesto a volver al poder y fueron nombrados gobernadores de dos importantes provincias. Pero la situación del país era muy inestable y los dos gobernadores españoles pidieron ayuda a Manila. Se formó así una segunda expedición al mando de Luis Pérez das Mariñas que fue un auténtico fracaso, pues la tormenta hundió dos de los cuatro barcos y alejó a los otros dos hacia China. Más aún, los rebeldes camboyanos se hicieron con el poder derrocando al rey y masacrando a sus tropas y a sus aliados españoles.

Aquí acabó el sueño camboyano.

Conquistas prohibidas: Españoles en Borneo y Camboya durante el siglo XVI

Autor: Fray Gabriel de San Antonio y otros

Editorial: Biblioteca Castro

Precio: 52,00 €

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