El Parnaso
José Mª Muñoz Quirós: la cotidiana esencia de la poesía

José Mª Muñoz Quirós
Palabra de José Hierro: «Sé que de la poesía no se puede escribir (excepto de lo más formal y externo, no de su esencia). Pero cuando un libro me atrae misteriosamente, siento el deseo de desentrañar sus enigmas, desvanecer sus brumas, llevar a la superficie lo que late en lo hondo...». No puedo estar más de acuerdo con estas palabras del poeta José Hierro. Ocurre que bucear para descubrir lo desconocido y los misterios que se ocultan detrás de cada verso, de cada palabra, es una tarea ardua pero necesaria si se quiere, al menos, conocer ese territorio numinoso que es la poesía. Solo algunos poetas consiguen que su mirada sea tan honda como precisa a la hora de crear, de compartir su esencialidad poética. Ese instante de absoluta soledad y silencio no es para el poeta sino una manera de afrontar el hecho poético, una manera de «ser» y «estar» en el mundo, algo irrenunciable para el hombre y el poeta. Mucho de todo lo dicho lo hallamos en el último libro de José María Muñoz Quirós (Ávila, 1957), ‘El sueño de los delfines’, en una extraordinaria edición de Averso. Con esta última entrega Muñoz Quirós se consolida como una de las voces más destacadas de la poesía española contemporánea. Trayectoria avalada por una extensa nómina de más de treinta títulos que van desde su primer libro, ‘Ternura extraña’ (1983), hasta el hoy objeto de este comentario, ‘El sueño de los defines’.
La madurez poética de Muñoz Quirós queda demostrada sobrada y rigurosamente con su extensa obra, con su incansable trabajo por buscar siempre la belleza y la esencialidad de lo cotidiano hasta transformarlo en algo prodigioso, fruto de un estilo singular, capaz de producir ese temblor que solo la buena poesía reclama para sí, como así sucede en estos versos de su anterior libro ‘Locuaces gorriones’: «Busco en el fondo / donde han sucumbido / las palabras más bellas, / las letras / que cambiando de voz / florecen en un jardín / donde crece el árbol del silencio». Muñoz Quirós es, sin duda alguna, el poeta de la luz y la memoria, el tiempo y los silencios, y por ello no ceja de ahondar en su alma, hasta descubrir el asombro mismo, la razón que despierta cada paso dado hacia un camino infinito, aromado de versos que fluyen en el frescor de la hierba recién cortada. Ya lo dejé escrito en el comentario a su obro reunida ‘Tiempo y memoria’: «Vivir es escribir, y viceversa. La vida, con sus luces y sus sombras es lo que importa, sentir la emoción de la existencia como única verdad (…) La palabra desnuda, como así gusta al poeta, en su atronador silencio, en esa búsqueda incansable de la luz, la que tantas veces halló en los versos de Teresa de Jesús o Juan de la Cruz». En los silencios de lo cotidiano es donde siempre encontramos al gran poeta Muñoz Quirós, donde alcanza la calidez y la esencia de un lenguaje que alumbra el horizonte. Nada más reconfortante para el lector que adentrarse en ese mundo mistérico y a la vez lumínico desde el cual el poeta se reconoce a través de su propia mirada, fijada permanentemente en el alma de las cosas sencillas.
‘El sueño de los delfines’, última entrega del poeta, nos muestra un universo tan turbador como prodigioso, y en esa dualidad de lo real y lo imaginado, hallamos la esencialidad de su discurso poético, el espacio donde habita la oscuridad de la luz y la memoria, el tiempo que nos hace vulnerables ante la mayestática presencia de unos ojos o unos labios al amanecer, todo el ser y el saber están contenidos en este corpus antológico renovado, cuya coherencia y esencialidad se muestran sin máscaras ni impostura. En este libro Muñoz Quirós se reta a sí mismo para alumbrar el camino, que no es sino ese que nos lleva a un territorio sagrado donde el don de la palabra se eleva y eleva hasta el infinito azul de la luz y los silencios en los orígenes del mundo: «Igual que los poetas los delfines / nadan contracorriente, / y al despertar / colmados de experiencias / saltan gozosos hasta confundirse / con la armonía azul del océano». Todo lo vivido queda depurado, limpio y desnudo como al principio, y así Muñoz Quirós, en su temblor de poeta nos incendia el corazón para hablarnos de la belleza o del amor («En el amor / doy todo cuanto tengo a las horas / sumidas en un tiempo de espigas y de fruta. // Sabed que en el amor / estoy encarcelado por quien abre / en la puerta de salida el cerrojo del alba»), de la vida («Nunca huyas del misterio que responde / a tus ganas de saber y vivir / las cosas importantes de la vida»), la muerte («Porque también tú eres hijo de la muerte…No habrá vuelta al origen cuando te hayas marchado para siempre»), de sus admirados poetas («Rabindranath Tagore / ha vuelto a su casa de Calcuta. / Ahora no quiere más gloria / que la inmensa soledad / que da sentido al mundo», de la infancia («Mi infancia se ha quedado para siempre / en un patio / donde mi abuela sembraba claveles / como un tesoro oculto…»), la soledad («La soledad entonces / es páramo, es intensa / derrota / que la ausencia / habla siempre / en un idioma insondable / y oscuro», el tiempo o la memoria («Mi madre se asomaba a la ventana / cuando yo volvía de la escuela / y la vida una vez más se construía / con la intensidad de lo más bello / que va pegado a mí como una imagen / que escondo entre mis ojos / para que nunca se borre su presencia», de todo aquello que conforma y define al hombre y al poeta, libre de ataduras, como el pájaro en alto vuelo.
‘El sueño de los delfines’ nace para ser, precisamente, el sueño de todos, la luz que alcanza su propia de luz en la palabra, en el acto mismo del poeta frente al mundo y sí mismo, como si nada existiera, como si lo absoluto en su germen de nada traspasara los días y las noches para ser poema, sublime creación: «No podrás / volcarte en un poema / si no sientes / cómo la fuerza de lo esencial / desenlaza sus nudos / y te entrega tan solo lo más simple». «José María Muñoz Quirós sigue la vía del verdadero poeta: desprenderse de todo lastre que el impida el vuelo», palabra de José Hierro.

El sueño de los delfines
Autor: José María Muñoz Quirós
Editorial: Averso
Páginas: 160
Precio: 14,00 €
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