Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ensayo

La gran incertidumbre de la existencia del hombre: Dios

Pedro G. Cuartango despliega en ‘El enigma de Dios’, un inmenso ensayo que indaga, a partir de su propia biografía y de sus lecturas filosóficas, sobre escepticismo y fe

El periodista Pedro García Cuartango.

El periodista Pedro García Cuartango. / L. O.

José Vicente Rodríguez

José Vicente Rodríguez

Dios es el interrogante supremo al que se enfrenta cada persona a lo largo de su vida, aunque en muchas ocasiones se pueda no ser consciente de ello. Según la respuesta individual que suscite en nosotros tan gigantesco dilema existencial (incluido la de quien deseche a priori la cuestión por considerarla sin respuesta posible o sin fundamento), nuestra forma de desenvolvernos en el día a día, nuestras aspiraciones personales o nuestra forma de encajar los pequeños y grandes acontecimientos de la vida (con todas sus alegrías y tristezas) se verán en la práctica irremediablemente condicionadas. Hay además dos realidades vitales rotundas e implacables -la muerte y la existencia del mal- que sacuden y ponen a prueba constantemente cualquier cimiento o convicción que pueda tener una persona, sea o no creyente, y que por su propia magnitud han centrado buena parte de las reflexiones de los grandes filósofos a lo largo de los siglos.

Sobre todo ello reflexiona con una honestidad apabullante Pedro García Cuartango en ‘El enigma de Dios’ (Ediciones B), un libro donde este veterano y respetado periodista, al filo ya de los 70 años, abre su vida en canal para mostrar su personal visión en torno a una incertidumbre -la existencia o ausencia de un Ser Supremo-, que aunque bastante arrinconada en el debate público actual continúa palpitando en la mente humana con la misma intensidad de siempre en este errático siglo XXI, pese a los arrolladores avances científicos. Ya desde la primera página, su autor nos advierte de que el libro no ofrece ni respuestas ni certezas y que tampoco es su pretensión convencer ni condicionar a nadie en uno otro sentido sino, más bien, desplegar el arsenal de preguntas y dudas con las que ha convivido a lo largo de su propia travesía personal.

De la fe al escepticismo

Cuartango recuerda que su fe de infancia y adolescencia fue la heredada de aquella España del nacionalcatolicismo de los años 50 y 60 (fue monaguillo en la parroquia burgalesa de San Nicolás de Bari, en su Miranda de Ebro natal, y escolar y adolescente de misa y rezo diario) ; también que durante su juventud mutó ya a un escepticismo que no ha abandonado, aunque nunca descartando, como posibilidad, que Dios pueda existir. «No sé si la gracia es un espejismo o un don de Dios. Tiendo a inclinarme hacia la primera hipótesis, pero hay demasiadas cosas que no comprendemos como para burlarnos de ellas», confiesa el autor que reconoce una añoranza por aquella seguridad que le otorgaba una fe de la que, sin embargo, afirma ya carecer.

«He llegado, como un barco a puerto después de la tormenta, a un agnosticismo poco militante. Soy agnóstico como una maldición y porque no puedo ser otra cosa», admite en otro momento del libro Cuartango, para quien el hecho de que Dios guarde silencio ante guerras, devastaciones naturales o enfermedades es otro de los argumentos racionales que juegan en contra de su existencia.

‘El enigma de Dios’ se despliega así en una doble vertiente que une un emotivo ensayo autobiográfico (donde Cuartango habla, por ejemplo, de los vivos recuerdos de su infancia, de la relación con sus padres o de las decisiones profesionales que han marcado su vida) con un espléndido y concienzudo repaso por las obras de los pensadores y autores que han influido en su forma de ver el mundo.

Un viaje por la filosofía

Ese ingente viaje intelectual nos lleva desde Platón a Wittgenstein, pasando por Spinoza, Montaigne, Kierkegaard, Nietzche, Camus y tantos otros. El autor pone así su vasta erudición, fruto de una apasionada vida de lector compaginada con su labor profesional como periodista, para incitar a los lectores de ‘El enigma de Dios’ a romper esquemas y barreras mentales (de un lado y del otro) que les permitan reflexionar con libertad y autonomía.

Spinoza, por mencionar un ejemplo, es uno de los autores que más fascinan a Cuartango por su visión panteísta, mientras que de Sartre destaca que, pese a considerar que la vida era un absurdo, podía tener un sentido si la persona apostaba por rebelarse contra las injusticias (una ética sin Dios). A Pascal lo critica por ventajista (por decir aquello de «prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe que equivocarme no creyendo en un Dios que existe») y de Montaigne alaba que, aunque era católico, nunca condenó a quienes no compartían su fe.

‘El enigma de Dios’ es, en definitiva, una obra magnífica a la vez que conmovedora, donde el autor muestra también sus propios miedos personales, centrados en esta etapa de su vida en la inquietud ante la vejez o la decadencia física, o su propensión a la nostalgia, con un pasado al que, según afirma, sus pensamientos retornan ahora más que nunca. «Cuando te acercas al final vueles al origen», comenta.

El enigma de Dios

Autor: Pedro García Cuartango

Editorial: Ediciones B

Páginas: 352

Precio: 22, 90 €

Tracking Pixel Contents